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miércoles, noviembre 30, 2022

Pluralidad de voces y comunicación como derecho de todos los ciudadanos

Mayor libertad, mejores derechos

Por: Silvana Giudici

Cuando el presidente Mauricio Macri sostiene que durante su gobierno se garantiza la libertad de expresión como nunca antes, se basa en hechos comprobables que sustentan cabalmente dicha afirmación. Sin relatos ficcionales, el cambio experimentado en solo 3 años le ha devuelto a nuestro país la consideración internacional. Volvimos a situarnos, a partir del gobierno de Cambiemos, en el ranking de las democracias que respetan la libertad de prensa.La existencia de periódicas conferencias de prensa, la sanción de la ley de acceso a la información pública, el uso acotadísimo de las cadenas nacionales y la austeridad en la distribución de la pauta publicitaria bajo parámetros objetivos y transparentes respaldan la transformación que nuestro país ha experimentado.

La política audiovisual desplegada desde diciembre de 2015 también está fundada sobre los más amplios criterios de pluralidad, siendo el ENaCom un organismo de aplicación en materia de telecomunicaciones y de medios audiovisuales que respeta las minorías parlamentarias dentro de su directorio y que, a partir de distintas resoluciones aprobadas por consenso, va dando cuenta de un cambio sustancial: a nadie se le pregunta línea editorial, ni afinidad partidaria para el otorgamiento de una licencia audiovisual, un registro TIC o un programa de fomento.

Desde su creación, ENaCom ha regularizado infinidad de trámites demorados, en algunos casos inexplicablemente desde 1999. Autorizaciones de radios de baja potencia, o habilitaciones de diversos servicios AM, TV o FM, desbordaban de los cajones de la ex AFSCA, solo por no responder a las preferencias editoriales del anterior gobierno.

Basta revisar las actas de Directorio rigurosamente publicadas en la página web de ENaCom para comprender la dimensión del cambio. 727 licencias audiovisuales fueron otorgadas desde la creación del organismo. 79 licencias más de FM se otorgaron desde el mes de octubre de 2018 a través de concursos simplificados que han permitido a nuevos emisores en las provincias de Jujuy, Mendoza, Tucumán, Santiago del Estero, Formosa, La Rioja, Misiones, Catamarca, Corrientes, Jujuy, Tierra del Fuego, Chaco, Chubut, La Pampa y San Luis contar con sus licencias definitivas.

Se suman a esas adjudicaciones, los 47 “PPP” que se transformaron en licencias definitivas. Los tenedores de esos viejos Permisos Precarios y Provisorios destacaron, como el caso de FM Milenium, nuestra convocatoria de diciembre del 2018 como la ansiada medida que vino a saldar una deuda de más de 30 años. Por otra parte 256 beneficiarios de los Fondos FoMeCA, recibieron su subsidio de esta administración. Al finalizar 2019, se habrán otorgado fondos por más de 450 millones de pesos para el desarrollo, programación y equipamiento de medios audiovisuales comunitarios, sin fines de lucro, ONGs, radios de baja potencia y radios de frontera, cooperativas y comunidades de pueblos originarios. En el siguiente link: https://datosabiertos.ENaCom.gob.ar se puede verificar la lista de organizaciones beneficiarias de Fondos FoMeCA.

Este programa es base de la libertad de expresión, la diversidad y la inclusión de todos los sectores en la comunicación social, de allí la importancia de normalizarlo y transparentarlo. Los medios comunitarios y sin fines de lucro tienen una especial importancia en la vida democrática y deben funcionar como garantía de inclusión de todas las voces, coexistiendo con los medios comerciales y los medios públicos. A través de ellos se evita la concentración y se fomenta diversidad de la matriz de medios.

Por ese motivo, y luego de una auditoria de la SIGEN, que alumbró infinidad de irregularidades en la asignación de fondos FoMeCA llevada a cabo por el AFSCA, y que hoy tramita en sede judicial, ENaCom normalizó los procesos y garantizó la pluralidad a través de concursos transparentes y rendiciones de cuentas que dan testimonio del uso de los fondos que están destinados al fomento de los medios comunitarios, lejos del uso partidario que recibieran con anterioridad. Los beneficiarios del programa FoMeCA no sufren ningún disciplinamiento o condicionante editorial, por el contrario, sus titulares se identifican, en algunos casos, como activos militantes de sectores políticos adversos al gobierno nacional.

Como parte de la política audiovisual desplegada, fijamos normas de protección para la industria audiovisual nacional, y la televisión abierta a fin de darle competitividad a la producción audiovisual independiente y contribuir a que nuestras producciones cinematográficas, series y unitarios puedan competir globalmente ante el cambio de paradigma en el consumo audiovisual que plantean las nuevas plataformas de contenidos.

Sin dudas, el fomento de la pluralidad de voces y el respeto por todas las opiniones hace que nuestra democracia se vea fortalecida y que la Argentina sea hoy considerada en el continente, como uno de los países líderes en materia de libertad de expresión.

A la vez que se fue desplegando el más ambicioso plan de conectividad a cargo del vicejefe de Gabinete, Andrés Ibarra, fuimos estableciendo todas estas medidas para fomento de contenidos audiovisuales. El acceso a internet dentro de la revolución de las telecomunicaciones es nuestra prioridad y se conjuga con la política audiovisual a fin de garantizar que cada ciudadano, no importa el lugar donde viva tenga acceso a la información, la pluralidad informativa y contenidos audiovisuales de calidad.

Para nosotros, la comunicación social, el acceso a las nuevas tecnologías de la información y la pluralidad de medios y contenidos audiovisuales es un derecho genuino de los ciudadanos. Nunca más los argentinos podemos poner en riesgo nuestra libertad en manos de gobiernos autoritarios que creyeron que al controlar los medios de comunicación podían controlar la opinión de la población.

La autora es presidenta del Ente Nacional de Comunicaciones (ENaCom)
Fuente: Diario La Nación

Los medios se preparan para la era Fernádez: nuevos cálculos de pauta y realineamiento político

El mapa de medios muestra a un gran grupo seguido de un pelotón que prepara nuevos movimientos. Un sector en transformación que se mueve en clave política. Nota de Andrea Catalano en iprofesional:

“Nunca estuve a favor de la ley de medios, no era el instrumento para resolver el problema de los monopolios. En Argentina esta ley sirvió para plantear este debate y esa batalla cultural claramente se ganó. Hoy, cuando leés Clarín, sabés lo que leés, y cuando leés Página 12, sabés lo que leés. Lo que se necesita es una ley de defensa de la competencia, una ley antimonopolios, una ley de defensa del consumidor”.

La frase corresponde a Alberto Fernández, candidato a presidente del Frente de Todos y probable ganador de la próxima elección. Más allá de la actual coyuntura, donde el presidente Mauricio Macri está convencido de que tiene chances de dar vuelta los resultados electorales de las PASO, lo único cierto es que habrá un ciclo nuevo a partir del 10 de diciembre.

Y uno de los sectores que más rápidamente reacciona a los cambios de clima político es el de los medios de comunicación. Lo cual es explicable: se trata de un sector que no solamente tiene una estrecha relación con el poder político sino que además depende en buena medida de la pauta publicitaria estatal para mantener equilibradas sus cuentas en un entorno inestable.

El mapa de medios ya había entrado en un proceso de transformación cuando asumió Cambiemos, en parte por el redireccionamiento de la pauta y en parte por el profundo impacto que suponen las nuevas tecnologías y los cambios de hábito de los consumidores.

Lo cierto es que, con el cambio político que se avecina, los directivos de los medios argentinos ya se preparan para una etapa nueva. Nadie está totalmente seguro sobre cuál será la tónica, pero todos entienden que se vienen cambios.

“La primera impresión, en caso de que ganara Alberto Fernández las elecciones, es que hay una tensión interna sobre si una política activa en el sistema de medios se va a realizar de arranque o después de ocuparse de los temas más urgentes. Hay una duda sobre en qué momento lo hará. Están ambas tensiones hoy”, sostiene Fernando Ruiz, profesor de Periodismo y Democracia de la Universidad Austral (UA).

Para el docente de esta casa de estudios, el otro punto a analizar es el referido a la “transformación apocalíptica” que vienen soportando los medios en el mundo.

“La política es una pequeña tormentita dentro de esa gran tormenta que atraviesan. Las grandes redacciones son retiros voluntarios ambulantes y no se puede discriminar entre quién aporta más o menos valor cuando en el discurso marketinero de medios se dice que la clave es aportar valor para generar comunidad”, amplió.

“La pauta oficial, en la actualidad, está cercana al 20% del total de la torta publicitaria que soporta a los medios de comunicación. Y la privada está todavía más concentrada”, dijo a iProfesional Agustín Espada, investigador del Conicet y uno de los responsables, junto con Martín Becerra, también investigador experto en medios, del Monitoreo de Propiedad de los Medios (MOM), realizado por la organización Reporteros sin Frontera y la Cooperativa Por más Tiempo.

Allí se puede ver con claridad cómo está conformado el mapa de medios actual, con una indudable posición de fuerza del Grupo Clarín, seguido por el Estado Nacional como escolta, aunque varios cuerpos por detrás. En un tercer pelotón más o menos igualitario se ubican los grupos La Nación, Indalo Medios, Pierri, América, Moneta y Viacom.

Solo en el primer semestre de 2019, el Gobierno nacional gastó $2.177 millones en pauta oficial (unos u$s36 millones), un 200% más que en el mismo período del año anterior. Y, para tener una mejor foto aun, una cifra bastante similar (en términos nominales) a la que gastó a lo largo de todo el 2018 cuando la inversión alcanzó los $2.250 millones (unos u$s75 millones tomando un dólar promedio a $30 para ese lapso), según los datos publicados por Jefatura de Gabinete.

Clarín, Viacom, América, Indalo, Prisa-Albavisión, Supercanal, La Nación, Perfil, Google y Octubre, en ese orden, fueron los medios que capitalizaron la mayor parte de la publicidad oficial desembolsada entre enero y junio de este año.

Espada consideró que seguramente habrá cambios en las estructuras de propiedad de algunos medios, tal como sucedió luego de 2015 cuando asumió Cambiemos.

Uno de los cambios más fuertes que mostró la pauta oficial entre 2015 y 2016 y años subsiguientes no fue sólo el referido a los montos sino también a los destinatarios. Mientras en 2015 el principal beneficiario de la pauta oficial fue el ya inexistente Grupo Veintitrés, hoy lo es el Clarín.

La comparación sobre la pauta oficial entre 2015 y 2016 mostró una reducción de 30% en términos nominales, de acuerdo a un estudio realizado por Espada y Santiago Marino, docente e investigador de medios. En el primer semestre de 2015 se desembolsaron $552 millones (u$s61 millones al cambio de $9 de aquel entonces), mientras que en el mismo lapso de 2016 se trató de $435 millones (u$s29 millones al cambio de aquel momento).

Detrás del pelotón, el mapa de medios coloca a otro grupo de jugadores no muy lejos. Varios de ellos son grupos o empresas que, además de medios, participan del negocio de las telecomunicaciones y de la generación de contenidos.

Ellos son Infobae, Perfil, PRISA, Albavisión, Walt Disney, Turner, Telefónica, Claro, DirecTV, Televisa y Grupo de Narváez. Sin olvidar a otros grupos locales de relevancia como son el Grupo Olmos y la Fundación Octubre, además de La Gaceta de Tucumán, Grupo Televisión Litoral y iCondor (White Bridge-Carval).

“Figoli es un empresario surgido en esta etapa y no se advierte que haya sido muy beneficiado con la pauta oficial. Lo que muestra que se producen cambios. Tal vez hacia adelante ocurrirán pero no tanto como sucedió entre 2015 y 2017 con casos como el del Grupo 23”, sostuvo el investigador.

Marcelo Figoli, dueño de Fénix Entertainment, explota el negocio de medios a través del Grupo Alpha Media. En septiembre pasado se hizo de Radio Rivadavia, y así se evitó el remate luego del proceso de quiebra. La popular emisora pasó a ser parte del grupo de radios La990, Rock & Pop, el 50% de Blue y la producción y comercialización de Radio Colonia y FM Mágica, además del 80% de la agencia Noticias Argentinas (NA).

Tal como indicó Espada, su ingreso en el negocio de medios se produjo en 2016 cuando adquirió Rock & Pop y Splendid, hoy La990. Y la expansión se concretó en 2018 con la incorporación de las radios mencionadas y de la agencia NA, que adquirió en un 80% a la familia Fascetto, dueña de Diario Popular.

Reorganizar el sistema comunicacional
Para Ana Bizberge, directora de la maestría en Industrias Culturales de la Universidad de Quilmes (UNQUI), el posible triunfo de la fórmula Fernández-Fernández en las elecciones de octubre, “abre una serie de interrogantes sobre la organización del sistema de comunicaciones en Argentina, a partir de una coalición de bases ampliar y miradas heterogéneas”.

Para la investigadora, el escenario planteado por la gestión actual “se caracteriza por la re-regulación y la implementación de políticas que permitieron la agudización de la concentración, el desmantelamiento de medios públicos y gubernamentalización de la autoridad de aplicación, ENaCom, como lo demostró el estudio MOM Argentina”.

Según su criterio, el candidato a presidente por el Frente de Todos se ha referido al rol de los medios “como negocios”, y también a los “derechos adquiridos” del Grupo Clarín en relación a la fusión Cablevisión-Telecom, entre otros aspectos.

“Una señal hacia los medios comerciales fue dejar en claro la preeminencia de la dinámica comercial de los medios y establecer una división respecto del rol que les cabe a las organizaciones sin fines de lucro, así como a los medios públicos: “Cada uno tiene un rol que cumplir y tiene que cumplirlo bien”, dijo en la entrevista para Tiempo Argentino”, destacó la experta.

Hay algo que está claro para la próxima administración, sea quien sea el elegido el próximo 27 de octubre: la política de comunicación no será una prioridad, coincidieron los consultados. Y no porque no lo merezca. Las urgencias se llevarán la mayor atención y esfuerzo.

Nadia Koziner, docente e investigadora de la UBA, la UNQUI y el Conicet, también conversó con iProfesional y sostuvo que “habrá más novedades en la relación entre la política y los medios más que en la política de medios”.

Según la académica las referencias del Frente de Todos sobre medios y medios públicos son muy generales pero anticipó que, en su visión, “ha sido tan paupérrima la política de comunicación de Cambiemos que es poco lo que hay que hacer para que sea buena”.

Digital y después
Desde hace dos años la torta publicitaria en la Argentina se mantiene estancada, si no en contracción. Y el aumento de la facturación anual responde sólo al factor inflación. El corrimiento hacia lo digital también impacta en los números.

En los primeros cuatro meses de este año, la inversión publicitaria privada cayó en cantidad de anuncios, de espacios comprados. Se redujo un 23% en radios y un 22% en revistas en relación a los primeros cuatro meses de 2018. Los diarios porteños vieron ajustada esa relación un 17%, mientras que la televisión de la Capital Federal y por cable la soportó en un 7%, y los canales del interior en un 6%, de acuerdo a datos de Monitor de Medios.

Un informe de Zenith Media sobre la distribución del gasto publicitario a nivel global de cara a 2021, arrojó que el 52% se destinará a Internet, el 27% a televisión, el 7% a vía pública, el 6% a diarios, el 5% a radios, el 3% a revistas y el 1% a cine. El reporte abordó la situación en 84 países, entre los que se encuentra la Argentina.

“Hay medios que muestran cómo se van reacomodando en los nuevos contextos. El empresario Daniel Vila dejó negocios (N. de la R.: el de la televisión paga) para focalizarse en otros segmentos”, ilustró Espada.

Y no se quedó ahí: “Hay radios que están sobre las cuerdas, como El Mundo, del Plata y Rivadavia. Hay que ver si CNN Radio sigue o si definitivamente replicará la experiencia chilena. Perfil y sus radios y un segundo canal de televisión a operar es otro caso. Una economía en recesión es fría para la pauta y también para los lanzamientos”, apuntó.

¿Qué podría pasar con Víctor Santa María, director general del grupo de medios Octubre? Para Espada, este dirigente, secretario general del SUTERH y con ambición para formar parte de la conducción de los destinos del club Boca Juniors, “es una empresario de medios anfibio. Si bien en el contexto que atraviesa el sector no se preveía que creciera fue uno de los que más lo hizo cuando, justamente, compró Página 12.

Para el investigador el empresario, sindicalista y eventual dirigente futbolístico es la figura del mundo de medios que crece con más fuerza. Pero eso no implica que no se dejen de observar a otros referentes:

Por un lado, aparece Belocopitt, accionista del Grupo América, además de ser el dueño de Swiss Medical. Habrá que ver, según el experto, si mantiene su participación en ese negocio.

Otro caso a seguir es el de Marín Kweller, dueño de la productora Kuarzo, asociada con Perfil Network para la gestión de Net TV, el canal de televisión más joven que acaba de cumplir un año.

También habrá que prestar atención a lo que suceda con DirecTV; con Claro; con Telecentro, si van a dar algún paso para entrar o salir de algún negocio, según de quién se trate, sin olvidar que aún queda pendiente de resolución de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia las implicancias locales de la fusión entre Fox y Disney.

“Sobre la concentración mediática –dice Bizbergé- si tomamos en cuenta los dichos sobre la fusión Cablevisión-Telecom subyace un enfoque que, en principio, no problematiza esta dimensión e, incluso, se ha manifestado en favor de una mirada centrada en la aplicación de criterios de defensa de la competencia”.

El problema, señalaron los especialistas, es que estos organismos carecen de un conocimiento específico del sector, hecho que impacta en la toma de decisiones.

“Algunos aspectos que serán centrales para la nueva administración tendrá que ver con el abordaje de los cambios tecnológicos, de la convergencia digital para la elaboración de políticas para el sector que tenga en cuenta un entramado en el que no sólo participan los grandes sino también pymes, cooperativas y medios comunitarios”, expresó Bizbergé.

Como se dijo: en distintas entrevistas, Fernández se ha referido al rol de los medios: a los medios como negocios, al rol de los medios públicos, a Grupo Clarín y los “derechos adquiridos” sobre la fusión Cablevisión- Telecom, entre otros aspectos.

En ese sentido, Koziner consideró que “la mayor dificultad será revertir la enorme concentración de la propiedad, a lo que se debe sumar también el desafío de la convergencia que complejiza la problemática”.

Todo esto deberá ir resolviéndose, en un esquema ideal, en la medida en que los medios puedan ir sorteando su propia crisis. Tanto Espada como Ruiz señalaron la caída de ingresos publicitarios y el corrimiento hacia lo digital. Temas que, en un contexto de tanta urgencia, quedan casi irremediablemente dejados en segundo plano.

Ruiz propuso el avance de un pacto de Estado donde se reconozca el valor institucional del periodismo y se lo proteja, defienda y sostenga como tal “porque si no puede producirse un proceso de desertificación fuerte, especialmente en algunas zonas del país”, aseveró.

Si bien reconoció que el periodismo como institución también está desprestigiado, sostuvo que se podría avanzar en una ley consensuada de publicidad oficial donde quede reducida su dimensión de control, es decir, que no sea utilizada para controlar a los medios. Hecho que se repite con la publicidad privada.

“Que sea muy legítimo para el poder político cuestionar a los medios pero que no lo sea para tomar represalias. En este contexto de crisis tan grande creo que es posible pensar en algo en este sentido”, concluyó.
Fuente: iprofesional

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La televisión abierta le gana al cable de la mano de la realidad más oscura

Prostitución en “Argentina, tierra de amor y venganza”, sindicalistas corruptos en “El Tigre Verón” y la vida tumbera de “El marginal 3”

Por: Walter Domínguez

Durante junio la televisión abierta con sus seis canales superó en el rating global a las señales de cable, que son más de un centenar, por 25,7 puntos contra 24,3, según los datos oficiales de Ibope. Lideran ficciones como “El Tigre Verón” y “El Marginal”.Durante junio, y luego de muchísimo tiempo, la televisión abierta (seis canales, contando a Net TV, la última incorporación y emisora de Editorial Perfil) superó en el rating global a las señales de cable, que son más de un centenar, por 25,7 puntos contra 24,3, según los datos oficiales de la encuestadora Ibope. Los vaticinadores de su inevitable fin (el de la tele de aire) parece que deberán esperar.

Además de los ciclos de entretenimientos como ShowMatch, ¿Quién quiere ser millonario? y El precio justo, las ficciones siguen siendo grandes generadoras de rating y uno de los jugadores más importantes de la TV abierta. Y si bien en estos tiempos de múltiples ofertas de streaming y On demand las historias de ficción no llegan a los 20 puntos (algo más que habitual apenas cinco o seis años atrás), sus 16, 15 o 13 puntos ayudan a engrosar las cifras -y las cuentas publicitarias- de los canales.

A Argentina, tierra de amor y venganza -por nombrar las producciones argentinas- se le sumaron en las últimas semanas El marginal 3 y El Tigre Verón que, una desde la TV Pública y otra desde El Trece, también aportan su número semanal cercano a los diez puntos, a veces más arriba, a veces un poco por abajo.

Claro que esta columna no quiere referirse solamente a ratings, pese a su indiscutible importancia en el mercado televisivo, sino señalar algunas coincidencias temáticas que muestran claramente un cambio en los gustos de la audiencia masiva.

Porque si las tiras de antaño tenían como eje principal las historias de amor y, generalmente, una pareja protagónica determinada; y los unitarios solían abordar grupos definidos (de terapia, de abogados, etc), las cosas cambiaron: los elencos en los programas diarios se volvieron corales y la historia está repartida entre varios protagonistas. La actualidad se metió de lleno tanto en las tiras como en los unitarios, donde las tramas sórdidas proliferan haciendo uso de violencia sexual o política, extorsiones, consumo de drogas y jerga tumbera. Dato, no opinión.

Tomemos el caso de Argentina, tierra de amor y venganza. Una serie de época muy bien ambientada, con un elenco internacional y multiestelar, que tiene tanto foco en las historias de amor entre sus protagonistas como en otras cuestiones más duras: la trata de mujeres para prostituirlas y, claro, la corrupción política que permite -o permitía en aquellos años- que estas situaciones sucedieran.

Por un rumbo similar, aunque más marcado, va El Tigre Verón, el unitario que protagoniza Julio Chávez en la piel de un curtido dirigente gremial de un imaginario sindicato de la carne. Huelgas, aprietes, escenas en las que manda la violencia y en las que el delito está siempre ahí, a punto de producirse. Tan difuso se hace el límite entre realidad y ficción que esta semana el abogado de Hugo Moyano, el referente del Sindicato de Camioneros, dijo haber iniciado acciones contra Adrián Suar (el productor de El Tigre Verón) y Julio Chávez por las similitudes en la vida y la historia del gremialista ficticio con el real.

Más allá del cartelito con el que comienza el programa (ese de que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia), Moyano y el profesional que lo patrocina consideran estar en condiciones de solicitar un resarcimiento económico por el uso sin autorización de su historia. Teniendo en cuenta que Verón es un sindicalista corrupto, ¿a eso se le llamaría confesión de parte?

Y ni hablar de El marginal 3, la fascinante creación de Sebastián Ortega y equipo, que con muchísimo realismo y algunos atisbos de ficción (eso es lo que es, al fin), nos meten de bruces en el ámbito carcelario, sus disputas internas, sus corruptelas y sus asociaciones ilícitas con el poder. Claro, cuando vemos a un interno al que otros de su misma condición le cortan los dedos por robarles droga, tal vez pensemos que antes de dormir deberíamos ver algo más livianito.

Pero lo cierto es que las ficciones más vistas de la tele abierta argentina van por estos senderos. Y algo debe querer decir sobre nuestra situación, si esos son los mundos que elegimos ver.
Fuente: Diario Clarín

“Nunca se vio con tanta claridad que los medios públicos se desguazan en beneficio de los privados”

Foro por la Emergencia Comunicacional: “Hay una concentración en el discurso”

La Coalición por una Comunicación Democrática realizó un foro en Santa Rosa donde abordó la emergencia que atraviesa el sector de las comunicaciones audiovisuales y de servicios abocados a las tecnologías de la información. La jornada estuvo encabezada por el referente de la Coalición y ex presidente de la Cooperativa Popular de Electricidad Obras y Servicios Públicos de Santa Rosa Limitada (CPE), Oscar Nocetti, quien planteó que “se da una situación inédita” en donde se está dando un proceso de “desguace de medios, expulsión de periodistas y concentración de los discursos”.

El “Foro por la Emergencia Comunicacional” se llevó a cabo en la Universidad Nacional de La Pampa ayer por la tarde y contó con la participación la Cooperativa Popular de Electricidad y otras entidades intermedias, entre las que se contaron el Sindicato de Prensa y la Unión de Trabajadores de la Educación de La Pampa (UTELPa). En ese marco, se puso a consideración un documento donde se advierte sobre la situación que atraviesan los medios de comunicación en todo el país.

Al respecto, Nocetti explicó que se están “haciendo recorridas en el país con estos documentos para agregar, quitar o mejorar”, para finalmente intentar “incidir en los nuevos candidatos a la presidencia”. Esto se debe a que en Argentina ” se da una situación inédita” que obliga a que la Coalición se involucre “la cuestión gremial”.

En ese sentido, denunció que “se está dando un proceso de desguace de medios, expulsión de periodistas y concentración de los discursos, donde los propios periodistas se están haciendo cargo de diarios, radios y de canales de televisión”. Frente a esta realidad, “la Coalición ha creído conveniente que se incorporen algunas cuestiones atinentes a esta problemática”, indicó Nocetti.
De todas maneras, aclaró que también se mantienen en agenda “las viejas demandas de anticoncentración, pluralidad de los discursos y democratización del acceso a las frecuencias”.

Los medios públicos
Nocetti remarcó que también se incluyó la situación que atraviesan los medios públicos y afirmó que “siempre han debido responder a la demanda del Estado y sus orientaciones, pero nunca se vio con tanta claridad que los medios públicos se desguazan en beneficio de los privados”.

“Hoy Radio Nacional y la Televisión Pública son un pálido reflejo de lo que en otras épocas han sido, y no me refiero al gobierno anterior. Aquí hay como un proceso de concentración del discurso para lo cual se selecciona a los medios, los periodistas y lo que hay que decir, y el resto queda en la sombra, sobreviviendo penosamente”, agregó.

Palabras devaluadas
Ante este escenario de crisis, Nocetti fue contundente al señalar que la única manera de modificarlo es “cambiando el gobierno, porque no creo que este gobierno rectifique esa orientación”. A su vez, se refirió a los dichos del presidente Mauricio Macri, quien manifestó que nunca en la historia del país hubo más libertad de expresión y libertad de prensa como ahora, y precisó que existe una “devaluación del discurso de parte del actual gobierno”.

“Pocas veces la palabra de un presidente o de los funcionarios de un gobierno ha sido tan devaluada. Pareciera que viven en una realidad paralela. Llama la atención este desfasaje entre lo que se dice y lo que transcurre en la realidad. Por lo tanto, lo que diga hoy el presidente o los ministros tiene poca importancia porque el pueblo entiende que tiene que observar la realidad y no los discursos de los funcionarios”, completó.

“En emergencia”
El documento que elaboró la Coalición y se puso a discusión en la jornada de ayer plantea, entre otros puntos, que “el pluralismo informativo está en emergencia” y denuncia que “en los últimos años se han perdido 4 mil empleos en los medios de comunicación, que se suman a la incertidumbre, la pérdida del poder adquisitivo y la precarización de los trabajadores”.

“Este escenario no es ajeno a la creciente concentración de los medios y las comunicaciones”, continúa y advierte que “la emergencia alcanza a los medios pymes y comunitarios ante el alza indiscriminada de las tarifas de servicios públicos y los costos de insumos básicos como el papel para periódicos”.

Por otra parte, revela que los medios comunitarios “son discriminados mediante el recorte millonario al fondo de fomento sectorial previsto en la ley 26.522 (FoMeCA), al tiempo que se clausuran y decomisan emisoras o se criminaliza la legítima protesta” también se silencian voces al incumplirse la obligación de incluir a la grilla de cable a canales locales de asociaciones civiles, cooperativas, empresas comerciales, medios públicos provinciales o universitarios”.

Otro aspecto que resalta el documento es que “la asignación arbitraria y discrecional de pauta publicitaria y frecuencias radioeléctricas e infraestructura para negocios de telecomunicaciones no nacionales está afectando la sostenibilidad de medios argentinos y el futuro de una comunicación democrática”.

“La ley no va a salir”
Nocetti se refirió a la promesa sobre una nueva “ley de medios” (SIC) que realizó en su primer año de gobierno el presidente Mauricio Macri y consideró que “el macrismo no mandó ese proyecto alternativo que estaban escribiendo, porque las personas que lo redactaron no se pusieron de acuerdo, según dejaron trascender”.

En ese sentido, señaló que los redactores “pensaron que era una ley para democratizar, pluralizar contra lo que decían que hacía el kirchnerismo” y que finalmente “se encontraron con un gobierno que no quería ese proceso, que más bien profundizaba algunos defectos del gobierno anterior”.
Según Nocetti, los encargados de su redacción “terminaron peleándose con los representantes del gobierno y no salió nada”.

“Fueron postergando y ese proyecto que se anunció con bombos y platillos nunca salió”, denunció Nocetti, quien finalmente advirtió que “no va a salir”.

Todo lo destrozó este gobierno
“Se han perdido en los medios durante estos tres años más de 4.000 empleos, hay precarización de los trabajadores, hay una concentración de los medios en un escenario complicado que exige otras respuestas”, dijo Nocetti en el programa La Siesta Que No Fue. El expresidente de la Cooperativa Popular de Electricidad señaló que el documento de la Coalición por una Comunicación Democrática es “un compromiso”.

“Lo prioritario es poner freno a los despidos y a la flexibilización”, consideró el dirigente. “Hay un ataque directo contra el empleo de los y las periodistas”, insistió. Y consideró que “lo otro es la producción nacional de contenidos, que estaba contemplado en la ley pero se ha desplumado, hay una postergación de los medios nacionales y muchos actores, guionistas, trabajadores afectados por esta política de romper una cadena muy eficaz que se había planteado en el gobierno anterior como factor de fuente de trabajo, enriquecedora de la cultura nacional. Todo lo destrozó este gobierno”.

También consideró “fundamental” que las provincias tengan representantes en las decisiones de Comunicación, “si no siempre terminamos en pocas manos y esas manos están en Capital Federal y poco saben de los medios pequeños y medianos que están en el interior del país”, dijo Nocetti en Radio Kermés.
Fuente: Diario La Arena, Radio Kermés

FM La Tribu #30AñosEncendida y ahora con licencia

FM 88.7 La Tribu es una Radio Comunitaria y un espacio de comunicación y cultura que funciona en Lambaré 873, barrio de Almagro, en la Ciudad de Buenos Aires, desde 1989. A más de 30 años de su nacimiento el ENaCom le otorgó su licencia:

Ente Nacional de Comunicaciones
Resolución Sintetizada 2500/2019
RESOL-2019-2500-APN-ENaCom#JGM FECHA 02/07/2019 ACTA 48
EX-2018-64267643-APN-DNSA#ENaCom
El Directorio del Ente Nacional de Comunicaciones ha resuelto: 
1.- Aprobar los actos de concurso de oposición, tendiente a la adjudicación de una licencia para la regularización de la emisora Reconocida en los términos de la Resolución Nº 753-ComFeR/06, presentada al Relevamiento dispuesto por la Resolución Nº 2-AFSCA/09, correspondiente a la estación de radiodifusión sonora por modulación de frecuencia, denominada “FM La Tribu”, en la frecuencia de 88.7 MHz., de CABA.

2.- Adjudicar a la Asociación Civil La Tribu, una licencia para el funcionamiento y explotación de una estación de radiodifusión sonora por modulación de frecuencia, en la frecuencia de 88.7 MHz., canal 204, en el domicilio de planta transmisora sito en la calle Río de Janeiro N° 811 y estudios sito en la calle Lambaré N° 873, ambos en CABA.

3.- El plazo de la licencia adjudicada abarcará un período de 10 años, a partir de habilitación definitiva del servicio, a cuyo vencimiento podrá ser prorrogada a solicitud de la licenciataria, por los plazos y en las condiciones previstas.

4.- Constituir condición esencial de la adjudicación efectuada en el Artículo 2 que las emisiones se realicen asegurando la compatibilidad técnica con aquéllos servicios que han sido asignados, dichos parámetros técnicos deberán asegurar la compatibilidad electromagnética con las condiciones impuestas por el resultado de los procesos de coordinación internacional y el correcto funcionamiento en forma armónica con los restantes licenciatarios.

5.- Establecer que el presente acto administrativo podrá ser revocado por contrario imperio si dentro del plazo de 90 días computados desde su dictado se constatara que el servicio licenciatario se encuentra provocando interferencias en los términos del Artículo precedente, garantizando, en todos los casos, las normas del debido proceso legal.

6.- Dentro de los 90 días de cumplido el plazo previsto en el Artículo que antecede, prorrogables por el mismo término, la licenciataria deberá presentar la documentación técnica del servicio para la correspondiente habilitación de las instalaciones.

7.- La licenciataria asumirá la responsabilidad de realizar los trámites pertinentes ante la ANAC, con relación a la altura de la estructura soporte de antenas a instalar y el cumplimiento de las normas correspondientes emanadas de dicho organismo. El alcance de la licencia adjudicada por la presente, se limita a los parámetros técnicos correspondientes, no comprendiendo obras de infraestructura civil, fiscalización del espacio aéreo ni otros ajenos a la competencia del ENaCom.

8.- A solicitud de la licenciataria se otorgará la señal distintiva correspondiente.

9.- El incumplimiento de cualquiera de las obligaciones definidas por los Artículos precedentes, importará la caducidad del presente acto de adjudicación.

10. -Comuníquese, publíquese.
Firmado: Silvana Myriam Giudici, Presidenta, Ente Nacional de Comunicaciones.

“Ante la certeza del fascismo, el silencio, la soledad angustiosa: La incertidumbre de lo erróneo, la falla como posibilidad, lo colectivo como antídoto, la autogestión entre los dientes, el encuentro como detonante, la organización como horizonte de lo posible”, postuló el colectivo que sostiene La Tribu por su cumpleaños número 30.

En el día de la fecha, lunes 15 de Julio del 2019, y a través del Boletín Oficial se publicó la resolución del Directorio Nacional de Comunicaciones de aprobar el acto de concurso tendiente a la adjudicación de nuestra licencia.

A pocas semanas de haber cumplido 30 años encendida, podemos decir: ¡tenemos licencia!

Se trata de un reconocimiento legal producto de la lucha colectiva sostenida en diferentes instancias en el transcurso de estos 30 años. Una lucha, que de ninguna manera se puede pensar aislada porque formamos parte de un sector que acumula experiencia, trayectoria y legitimidad en el mapa de medios de comunicación comunitarios, alternativos y populares.

Hoy celebramos esta parte de la lucha con la convicción de darle continuidad porque sabemos que es necesario seguir dando disputa por el reconocimiento y regularización de los medios comunitarios dentro del sector “sin fines de lucro”. Resulta imprescindible que el Estado arbitre las disposiciones necesarias para el otorgamiento de licencias definitivas a otras emisoras alternativas y populares. No hay forma de pensar una comunicación democrática sin comprender la dimensión social de los medios de comunicación comunitarios. En consecuencia, no se pueden admitir más postergaciones en torno a la organización del 33 por ciento del espectro radioeléctrico destinado al sector.

Es necesario poner el foco en las condiciones de realización del Concurso por Oposición, que sólo admitió a un número reducido de radios. Daremos batalla junto a aquellas que quedaron excluidas de la posibilidad de presentarse al mismo, nos preocupa la situación de legalidad en la que quedarían, incluso aquellas que están empadronadas.

Este reconocimiento legal para FM La Tribu no opaca, y mucho menos impide, una lectura de coyuntura. Entendemos que la actual gestión del gobierno nacional se encargó de dinamitar la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual con el objetivo de favorecer la concentración de medios y concebir la comunicación como una mercancía que debiera competir bajo las leyes del mercado y no en un marco de garantía de derechos. Que el otorgamiento de nuestra licencia sea bajo este gobierno de derecha, es perverso. La licencia es producto de la lucha conjunta de todos los medios comunitarios que no hemos resignado fuerzas en la conquista de nuestros derechos ni en la pelea por la plena aplicación de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

Los medios comunitarios seguimos aunque el ajuste, producto de la crisis económica, atente contra nuestras organizaciones autogestivas. Seguimos más allá de los cambios de gobierno, a pesar de las persecuciones, los obstáculos, las clausuras, las denuncias por interferencias y decomisos. Seguimos al calor de nuestras discusiones, de las transformaciones, de nuestras convicciones.

Hace unos años atrás dijimos que existimos sin competir, continuamos levantando esa bandera porque, junto a tantas otras, nos afirmamos en la lucha por el derecho a la comunicación.
Colectivo La Tribu
#30AñosEncendida

Los nuevos medios rusos se refugian en Internet

Para la televisión estatal rusa las protestas que están calentando el fresco verano moscovita apenas existen. Y si lo hacen, canales como Rossiya 24, controlados por el Kremlin, le dedican unos minutos residuales. Y siempre para minimizar las movilizaciones que exigen elecciones abiertas —a las que definen como “disturbios”—. O para tildar de “violentos” a quienes participan en ellas. No hay violencia machista en el menú diario de los medios afines o controlados por la Administración de Vladímir Putin. Tampoco se comentan habitualmente las tragedias o los problemas de inflación. Quienes quieren nutrirse de voces críticas, seguir las protestas sociales o están interesados en el feminismo o el cambio climático consumen una carta cada vez más amplia de medios independientes que está floreciendo en Internet; sobre todo en YouTube y canales de Telegram.

El Kremlin ha consolidado su control sobre un buen número de diarios y estaciones de radio. Y sobre todos los canales públicos y sus formatos, incide Andrei Zhvirblis, vicepresidente de Transparencia Internacional Russia. Y para muchos millones de rusos (el 70% de la población, según una encuesta de este mes del centro Levada), la televisión estatal es su única fuente de información. Ese numerosísimo grupo conoció solo al día siguiente la magnitud de la tragedia de un centro comercial de Kemérovo, en marzo del año pasado, en la que murieron más de 60 personas, entre ellas decenas de niños. Las principales televisiones públicas dedicaron apenas unos minutos a la noticia. Y en algunos casos ni siquiera llegaron a revelar de primeras el número de fallecidos en el incendio, desencadenado y amplificado por una decena de negligencias. Tras las críticas, algunos directivos comentaron que fue para “no alarmar”.

“La televisión sigue siendo el instrumento más importante de propaganda del Kremlin. Dicta la opinión popular”, apunta encogiéndose de hombros Alexandra Perepelova, directora de Dozhd. En la moderna sede del canal de televisión, instalada en una vibrante zona hipster de Moscú, Perelova resalta que la información ‘incómoda’ para la Administración se vuelve invisible para los medios estatales o afines. Mientras, Dozhd (Lluvia, en ruso), que se difunde principalmente por Internet bajo suscripción, le dedica programas especiales. Como a las protestas que exigen que se permita concurrir a las elecciones locales de septiembre a candidatos opositores excluidos de las listas por supuestas irregularidades, durante las que Dozhd ha llegado a emitir en abierto.

Protesta en Moscú el 10 de agosto para exigir que se permita participar en las elecciones locales a candidatos independientes.ampliar foto
Protesta en Moscú el 10 de agosto para exigir que se permita participar en las elecciones locales a candidatos independientes. MIKHAIL SVETLOV GETTY

En una de esas movilizaciones, las autoridades irrumpieron en la sede del canal —que en el pasado ya fue tachado de antipatriota y que perdió la difusión en todos los operadores de cable— y citaron a sus responsables. Ahora, han iniciado una auditoria fiscal, que muchos ven como un intento más de presión a la que se enfrentan los medios que el Kremlin no pueden controlar. Al menos no todavía.

El año pasado, por ejemplo, impusieron una cuantiosa multa (el equivalente en rublos a unos 305.000 euros) a la veterana y liberal The New Timesargumentando que había presentado tarde sus cuentas. La revista, dirigida por Yevgenia Albats y conocida por cubrir su tapujos los escándalos de la Administración, recaudó el dinero gracias a un crowfunding y evitó el cierre. “Los preocupantes intentos por silenciar la libertad de prensa, y más en un momento en el que la situación económica de Rusia es mala, van más allá. Como el caso del periodista Ivan Golunov”, remarca Zhvirblis, también miembro del sindicato independiente de periodistas.

Hace un par de meses, Golunov, reportero de investigación del medio digital Mezuza que había destapado numerosos escándalos de corrupción de la élite política y económica de Moscú, fue arrestado y acusado de posesión de narcóticos que aseguró que la policía le había “plantado” para acallar sus publicaciones. Su historia desató numerosas protestas en Moscú y otras grandes ciudades rusas, que se transformaron en una movilización simbólica por la libertad de prensa en un país considerado un país muy poco seguro para ejercer el periodismo, según el índice de Reporteros Sin Fronteras (ocupa el puesto 149 de 180). En un movimiento poco común, los medios públicos comenzaron a cubrir la noticia. Y a apoyar a Golunov. Que finalmente haya sido exculpado, opina la directora de Dozhd, también tuvo mucho que ver con eso.

Pero pese a su gran visibilidad en las redes sociales, la audiencia de lo que se consideran “medios independientes” representa un 35%, indica Levada; sobre todo congregada en las grandes ciudades. Dozhd tiene muy buena reputación, pero solo un 1% de audiencia. También los periodistas y presentadores de los canales estatales, como Rusia 1, Canal 1, NTV o Rusia 24 siguen siendo los más “fiables” para la audiencia rusa. Aunque la confianza en la televisión ha caído en Rusia hasta el 55% del 80% de hace diez años, y la retienen sobre todo las personas mayores de 35. Como en todo el mundo, son los jóvenes quienes empujan hacia arriba los nuevos medios. Un tercio de la ciudadanía rusa consume información a través de plataformas como YouTube como mínimo una vez a la semana; un 7% lo hace todos los días.

Algunos de esos canales de YouTube son emisiones algo amateur, con medios precarios. Otros tienen una audiencia millonaria y la capacidad de poner sobre la mesa grandes temas de debate. Como los que toca en sus programas de entrevistas Yuri Dudd, antiguo periodista deportivo hoy convertido en influyente videobloguero, con más de 5,6 millones de suscriptores a su canal, en el que difunde ácidas, irónicas y activas entrevistas a personajes de todo tipo. Y su documental de más de dos horas sobre los horrores de la represión durante el estalinismo, en el que habla con supervivientes y visita antiguos gulag, acumula casi 16 millones de visionados. ‘Kolima, el lugar de nuestro miedo’ despertó —y lo sigue haciendo— muchas preguntas entre los jóvenes rusos, en un momento histórico en el que los nostálgicos hacia la URSS han aumentado y más de la mitad de los menores de 24 años no ha escuchado nunca hablar de Stalin, según una reciente encuesta.

La periodista Irina Shíjman lidera el canal de YouTube 'Y hablar'.ampliar foto
La periodista Irina Shíjman lidera el canal de YouTube ‘Y hablar’.

Youtube se ha demostrado como un elemento difusión del discurso de odioy de noticias falsas en todo el mundo. Pero también es un medio donde se encuentra libertad de expresión en Rusia. “En mi canal puedo hablar del poder, de la oposición, de todo. Cuando trabajaba en la televisión, estaban vetados algunos temas, como la masacre de la escuela de Beslán(2004). O se editan y ‘limpian’ tanto que ya no tienen sentido”, asegura la periodista Irina Shíjman. Su canal, ’Y hablar’, centrado en entrevistas de actualidad y con más de medio millón de suscriptores aborda asuntos como los incendios que devoran Siberia, la censura en el mundo de la cultura o los efectos de la despenalización de la violencia doméstica.

Shíjman, que empezó su etapa televisiva en un programa estatal en el que era “la pelirroja” en un talk show con otras dos periodistas —una rubia y otra morena, por supuesto—, se decantó por Youtube hace un par de años. Su proyecto es algo particular, porque forma parte de la Moscú Televisión, de financiación estatal. Aunque asegura que la cadena solo participa económicamente y no interfiere en el contenido. Puede que sea un método para entrar de lleno en Internet y capturar un nicho de audiencia interesante. Shíjman prepara ahora un documental sobre el feminismo. Y acaba de estrenar un gran reportaje sobre la situación en las cárceles rusas en el que han participado el hermano del opositor Alexéi Navalni o algunas integrantes del grupo Pussy Riot, invisibles para los medios controlados por el Gobierno.

“Los canales estatales o cercanos a la Administración están orientados a los intereses del Kremlin, a sus prioridades y su agenda”, comenta la politóloga Tatyana Stanovaya, fundadora de R.Politik. “Sus noticias, programas de tertulia o análisis político se centran en temas como Ucrania, el patriotismo, el enemigo exterior. Y cada vez más personas en Rusia quieren saber sobre la inflación, el nivel de vida, etc”, apunta Stanovaya.

El periodista Ivan Golunov al salir de prisión, el pasado 11 de junio en Moscú.ampliar foto
El periodista Ivan Golunov al salir de prisión, el pasado 11 de junio en Moscú. ARTYOM GEODAKYAN TASS

Por eso, considera la politóloga, ese pujante y diverso ecosistema mediático puede marcar una gran diferencia. “Nuevos medios como los canales de YouTube van a jugar un gran papel el futuro político de Rusia. Y el Kremlin no está preparado para lidiar con ello. Supone un desafío para ellos”, añade Stanovaya. De ahí, los intentos para controlarlos, que no se detendrán, insiste.

Hace dos semanas, las autoridades rusas exigieron a Google que deje de “promocionar” y “destacar” en su plataforma de vídeos, YouTube, contenidos sobre las protestas multitudinarias por unas elecciones abiertas. El regulador de medios ruso, Roskomnadzor, advirtió al gigante digital estadounidense que no “interfiera” en los asuntos internos de Rusia.

Pero ese ‘toque’ es solo otro más. En los últimos meses, el Gobierno ha maniobrado activamente para tratar de controlar la Red, con leyes que disponen multas o permiten bloquear a los medios digitales que difundan “noticias falsas”; o el que castiga a quienes difundan comentarios considerados ofensivos para las autoridades. Y más allá: con su intento de crear un Internet soberano; una especie de telón de acero digital. “Son trabas lamentables al trabajo de los periodistas independientes y a los ciudadanos para informarse”, reitera Alexandra Perepelova.

Hace dos años intentó colocar su paraguas también sobre Telegram, la aplicación móvil de mensajería creada por el ruso Pavel Durov, que se destaca por su privacidad. Pero no solo no tuvo éxito, sino que la medida desató grandes protestas. Y los usuarios de Telegram en el país euroasiático aumentaron. En Rusia, la herramienta ha alumbrado un buen número de canales de información y opinión independientes. Casi todos los medios ‘oficialistas’ y alternativos tienen uno. Y existen incluso medios nativos, como Mash. “Se nos ocurrió publicar las noticias en esa plataforma antes de que salieran en la tele o en la web e inventamos un formato: las notas deben parecerse a un mensaje que enviarías a un amigo, con bromas e incluso a veces con palabrotas suaves” explica su director, Maxim Iksánov.

Maxim Iksánov, director de Mash, en su redacción de Moscú.
Maxim Iksánov, director de Mash, en su redacción de Moscú. M. R. SAHUQUILLO

 Y así surgió Mash —parte del conglomerado News Media—, que aunque se guía por los mismos patrones, no tiene licencia de medio de comunicación. Telegram está al margen. Y eso, reconoce Iksánov, tiene sus ventajas y sus desventajas: “No hay ningún tipo de auditoría o filtro, con lo que se pueden difundir, y se difunden, noticias falsas; y propagarse con gran rapidez”. Ahora, acaba de lanzar su web, que de hecho tiene la misma imagen de su canal de Telegram. Cada una de sus noticias en las redes recibe unas 250.000 visitas, de media, asegura Iksánov en la redacción del canal, que con su mesa de ping pong y sus sillones para reuniones se parece a una start up de Silicon Valley.

Stalin Gulag, es otro de los canales más seguidos de Rusia. Sumamente crítico, irónico e incluso faltón, tiene más de 380.000 de seguidores en la aplicación móvil y más de un millón en Twitter. Detrás de Stalin Gulag está Alexánder Gorbunov, un intermediario financiero especializado en criptomonedas, que durante casi tres años se mantuvo oculto tras ese pseudónimo, publicando historias como la de una familia siberiana cuyo hijo con VIH había sido expulsado del colegio o la de un anciano que se suicidó en un hospital de Irkutsk, tras horas de espera para que le atendiesen.

Alexander Gorbunov está detrás del canal de Telegram y cuenta de Twitter StalinGulag.ampliar foto
Alexander Gorbunov está detrás del canal de Telegram y cuenta de Twitter StalinGulag. AFP

Considerado por muchos como un ‘troll anti-Kremlin’, hizo pública su identidad el pasado abril, cuando las autoridades se presentaron en casa de sus padres, alegando que su teléfono se había usado para hacer una amenaza de bomba. Lo hizo, cuenta en Moscú, “para evitar las represalias hacia su familia”. “Telegram era la única opción para mí, porque publico cosas muy críticas con el Gobierno. Otras redes sociales, como VKontakte han colaborado a veces con las autoridades revelando quienes están detrás de los perfiles y no quería arriesgarme a ello”, comenta Gorbunov, que padece atrofia muscular espinal y que alimenta el canal en su tiempo libre.

El listado de opciones para un periodismo independiente y crítico es diverso. A medios más veteranos, como Novaya Gazeta, la emisora Eco de Moscú, la revista The New Times o el diario liberal Vedomosti, se ha sumado toda una oferta de plataformas digitales. Meduza, con sede en Letonia y que tiene una edición en inglés; The Insider, que asociado con el británico Bellingcat ha destapado detalles sobre la implicación de Rusia en el derribo del vuelo MH17.Y proyectos como The Bell, fundado por Elizaveta Osetínskaya, que envía una newsletter dos veces al día. Mediazona, un portal de noticias independiente dedicado a cubrir casos judiciales y noticias de última hora. O Varlamov, creado por Ilya Varlámov, estrella de LiveJournal ruso, que se enfoca especialmente en la arquitectura y el urbanismo.

En la redacción de Dozhd, Perepelova echa de cuando en cuando un vistazo a las notificaciones de su móvil, a punto de entrar en una reunión de temas. “El poder de Rusia no es homogéneo”, señala. Y añade: “Algunos nos consideran —y a otros como nosotros—, como un medio incómodo. Otros, que el canal debe existir, porque cuando es necesario nos usan para gritar que somos traidores a la patria. Mientras tanto, informamos”.

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Esta nota revela la historia de Alberto Fernandez y el GRUPO CLARIN

Alberto Fernández, Clarín y el periodismo: la política por otros medios

Por: Iván Schuliaquer
Alberto Fernández anunció su voluntad de acercarse a Clarín y dijo que, con él, “la guerra se terminó”. ¿Qué trato recibirá de parte del Grupo? En caso de llegar a la presidencia, ¿puede retornar la alianza estratégica que se sostuvo mientras era jefe de gabinete? En esta nota, Iván Schuliaquer repasa la historia de una confrontación que ocupó el centro de la política argentina y se pregunta quién impondrá los temas y la agenda en el mediano plazo: si los medios a la política o la política a los medios.

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Cuando terminó el “conflicto del campo”, Alberto Fernández vivía su última etapa como jefe de gabinete. Mientras Cristina Fernández y Néstor Kirchner coincidían en que el Grupo Clarín había sido un articulador clave del triunfo de las entidades rurales, Alberto Fernández repetía una tesis: el gobierno no podía pelearse con el Grupo. La razón: que el kirchnerismo era reformista, no revolucionario. Para entonces ya habían pasado el pago al Fondo Monetario Internacional, el rechazo al Área de Libre Comercio de las Américas y los cambios en la Corte Suprema. Pero pelearse con Clarín marcaba un punto de no retorno: implicaba abandonar el reformismo.

Fernández no tuvo éxito y a mediados de 2008 se fue del gobierno acusado de haberse convertido en un hombre de Clarín. Desde entonces, la confrontación entre el kirchnerismo y el Grupo estuvo en el centro de la política argentina y reconfiguró apoyos y alianzas.

Una década después, la candidatura de Alberto Fernández abre el interrogante de si puede regresar la alianza estratégica que se sostuvo mientras era jefe de gabinete. En esa época el gobierno fue bien tratado en las escenas de Clarín y el Grupo obtuvo beneficios de parte del Estado. Ese tipo de vínculo responde a la lógica que primó en la historia de los medios en América Latina, y Clarín creció al calor de esa dinámica. Los gobiernos pasaron y Clarín se quedó, cada vez más fortalecido.

Fernández ya anunció su voluntad de congraciarse. Dijo que con él la guerra se terminó y que es hora de que Clarín se entere. También advirtió que en su agenda no está ni un reimpulso de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual ni una revisión de la fusión Cablevisión-Telecom.

Por ahora no queda claro el trato que recibirá en las escenas del Grupo. Desde que Fernández fue ungido como precandidato, el editor general de Clarín lo señaló como garante de la impunidad y se publicó una nota sobre unas expensas adeudadas en el lote de un country. Sin embargo, los gestos no van en una sola dirección: también Canal 13 lo entrevistó con su perro Dylan y fue bien tratado en un programa político de TN, conducido por un viejo conocido suyo, Eduardo van der Kooy. Lo que sí queda claro es que los vínculos entre el kirchnerismo y Clarín no son los mismos que cuando era jefe de gabinete.

***

Era 2002. Néstor Kirchner y Alberto Fernández pensaban la estrategia para las elecciones presidenciales del año siguiente. Kirchner era gobernador de Santa Cruz desde hacía más de una década, pero resultaba desconocido para la mayoría de la ciudadanía argentina. Ante ese panorama, creía fundamental acercarse a los medios y, sobre todo, acercarse a Clarín haciendo propia una premisa que circulaba entre los políticos: el que no salía ahí, no existía.

Néstor Kirchner llegó a la presidencia con 22% de los votos en tiempos de crisis económica, de erosión de la centralidad de los partidos políticos y sin controlar la facción peronista que lo había apoyado. En ese contexto, Alberto Fernández planteó, como dice en su libro Políticamente incorrecto, que el suyo sería un “gobierno de la opinión pública” en el que la prensa ocuparía un lugar de “punto de apoyo sólido y serio”. En aquel momento, Clarín se reponía de una crisis que lo había dejado al borde de ser absorbido por sus acreedores internacionales. La ley de preservación de bienes y patrimonios culturales, conocida como “Ley Clarín”, debía ser –y fue– refrendada por el gobierno recién arribado. Si el Grupo precisaba garantizar su subsistencia, el gobierno precisaba asegurar su gobernabilidad. A eso se agregó que, como señala Martín Sivak en sus libros sobre Clarín, Néstor Kirchner creía que sus votantes leían ese diario.

Prueba de la centralidad que tuvo el vínculo con el Grupo es que lo manejaron directamente Alberto Fernández y Kirchner. Y lo pensaron en tres niveles. Uno, el de los periodistas que cubrían los temas políticos del día a día: los que publicaban información, el qué. Dos, el de los jefes periodísticos y editorialistas, llamados por Fernández “los formadores de opinión”, con los que discutían el por qué. Tres, el de los propietarios, con los que dialogaban y negociaban como actores políticos y económicos. Eso era posible porque los distintos niveles tenían cierta autonomía entre sí: Clarín era más que “el medio de Magnetto”.

Al mismo tiempo, el gobierno contactó a un grupo de editorialistas y periodistas políticos, de Clarín y de otros medios, con los que tuvo un diálogo sostenido off the record. El jefe de gabinete era el anfitrión, aunque, a través de la puerta contigua entre los despachos, Kirchner solía aparecer y sumarse a la charla. Esos contactos en off no representaban una novedad. Lo que cambiaba en el caso de Kirchner era que, a pesar del diálogo frecuente que mantenía con esos periodistas, se mostraba como un líder que no atendía a la prensa, que no aceptaba sus preguntas y que solía cuestionarlos públicamente. Fernández y el presidente querían disputar simbólicamente quién imponía los temas y la agenda: si los medios a la política o la política a los medios.

La centralidad de los medios en la acción gubernamental se observaba también en los diálogos frecuentes con propietarios de otros medios y en los beneficios regulatorios para los actores establecidos. Entre ellos se contó la renovación automática de las licencias televisivas. Por su parte, Clarín sumó la fusión Cablevisión-Multicanal. Para eso contó con una interpretación laxa de la normativa. La empresa de cable –con la mitad de los abonados del país– y de conexión a internet –con un tercio del mercado– pasó a representar, para el fin de los gobiernos kirchneristas, más de 80% de los ingresos del Grupo.

Néstor Kirchner estuvo cómodo en ese juego de persuasión mutua entre políticos, empresarios de medios y periodistas por definir la representación de la realidad. Desde ahí, el gobierno incidió sobre los temas y los marcos en los que se debatía la política.

La reunificación personal y política de Alberto y Cristina se produce luego de diez años de disputa pública con Clarín. En ese período, el ahora candidato estuvo a cargo del armado político y de distintas campañas electorales, del peronismo no kirchnerista, como la de Sergio Massa en 2015 y la de Florencio Randazzo en 2017. Esos candidatos fueron bien tratados por el gran grupo mediático. Para ello colaboró el vínculo que Fernández había sostenido con editorialistas, jefes periodísticos y funcionarios de la empresa, aunque lo central había pasado por la coincidencia estratégica con el Grupo en tanto el kirchnerismo era un adversario común.

De 2003 a esta parte, Clarín pasó de la crisis económica a convertirse en la empresa que más dinero gana en la Argentina. Aunque su poder sobre las audiencias aparece más cuestionado, es la empresa más influyente del país. No vende acero ni limones y su lobby puede ser tras bambalinas o desde sus propias escenas. En ese sentido, una premisa compartida entre la mayoría de los espacios políticos hoy es que “contra Clarín no se puede”. Es decir, en la era de los medios digitales, aún sigue siendo racional para los políticos congraciarse con el gran grupo mediático.

Aunque la fragmentación de los públicos en internet erosiona la pretensión “atrapa-todo” que tuvo antes, Clarín retiene un poder diferencial. Como muestra un estudio de Reporteros sin Fronteras y Tiempo Argentino, Clarín reúne 25% de las audiencias de todos los medios tradicionales de la totalidad del país y posee cuatro de los seis sitios de noticias más visitados. Al mismo tiempo, la circulación de información entre sus propios medios le da una capacidad sin equivalentes para generar narrativas. A eso se agrega, como señalan Natalia Aruguete y Ernesto Calvo, que los grandes medios funcionan en las redes sociales como autoridades de sentido.

En función de ese poder también actuó la fuerza que conduce Mauricio Macri, tanto cuando gobernaba la Ciudad de Buenos Aires como desde que llegó a la presidencia. Más allá de la centralidad de las redes sociales en la estrategia comunicacional de Cambiemos, Clarín es un pilar para su gobernabilidad. Sus acciones políticas son elocuentes. Primero, a los 20 días de haber asumido desarticuló por decreto las cláusulas anticoncentración de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Se trataba de una ley refrendada por los tres poderes del Estado, que había colocado en el centro del debate público los intereses de las empresas mediáticas. Luego, aprobó la fusión Telecom-Cablevisión, algo que el Grupo no consiguió durante el kirchnerismo y que había estado en el origen de la disputa pública que sostuvieron. La fusión le permitió al conglomerado sumar la mitad de la telefonía fija del país, un tercio de la telefonía móvil y aumentar su cuota de mercado en provisión de internet. Por lo tanto, Argentina tiene, a escala relativa, al actor comunicacional más concentrado de la región, que le lleva varios cuerpos de ventaja a Televisa en México y a Globo en Brasil.

***

Los consensos característicos del primer kirchnerismo se dieron en el marco de acuerdos posteriores a la crisis de 2001. Como señala Gabriel Vommaro, ahí las élites mediáticas buscaron recomponer un juego representativo, sin el cual ellas también perdían poder. En la última década esos consensos explotaron. La disputa entre el Grupo Clarín y los gobiernos de Cristina Fernández tuvo entre sus consecuencias la creación de una escena mediática dividida en dos polos, producida en los medios informativos desde arriba hacia abajo. Algo que se retroalimentó con la masificación de las redes sociales que, como dice Ernesto Calvo, se caracterizan por la fragmentación en “barrios” separados donde todos somos mayoría.

El polo antikirchnerista se articuló en torno de los medios del Grupo Clarín, donde desde 2012 ocupó un lugar central el programa Periodismo para todos, de Jorge Lanata, que presentó al kirchnerismo como farsa y como actor ilegítimo y corrupto. El polo cercano al gobierno giró sobre la figura presidencial, los mecanismos de comunicación controlados –con la cadena nacional como ejemplo–, la oficialización de parte de los contenidos de los medios estatales y la creación de medios privados cercanos vía pauta publicitaria, donde Clarín aparecía como el principal adversario político.

Ese empate entre actores que no lograron disciplinarse entre sí se definió para uno de sus lados con la llegada de Mauricio Macri a la presidencia. Cambiemos encontró un contexto propicio para desarticular el polo kirchnerista y por esa vía beneficiar al polo del que formaba parte. Los medios públicos cambiaron su línea editorial y perdieron las audiencias masivas que habían construido. Eso fue acompañado de un recambio de los elencos periodísticos y del desfinanciamiento. A la vez, parte de los medios privados que eran financiados vía pauta se terminaron con el gobierno. El caso paradigmático es el del empresario Sergio Szpolski, el más beneficiado por la pauta oficial a lo largo del período, que abandonó sus empresas de inmediato, sin siquiera pagar indemnizaciones. Sólo algunos medios del polo más cercano al kirchnerismo continuaron. Las dificultades incluyeron, como en el caso de Horacio Verbitsky y Página/12, la salida de algunas de sus figuras periodísticas para frenar el avance del gobierno sobre esos medios o el embargo de las cuentas para pagar los sueldos de C5N, el canal de noticias de mayor audiencia.

Otro de los cambios centrales que se produjeron en la última década tiene que ver con las prácticas periodísticas en la Argentina. Como señala Martín Sivak, en medio de la pelea con el kirchnerismo, en Clarín “se abandonaron todos los matices”, aumentó la intervención directa de los propietarios en los contenidos y se hizo un “periodismo de guerra”. Lejos quedaba el medio que en los 90, inspirado por la irrupción de Página/12, había apostado por el “periodismo de calidad” y había construido una marca en la que la credibilidad aparecía como un valor central. Prueba del cambio es que en los últimos años, ante noticias que se probó que no eran ciertas, sus medios no se retractaron. Como señala un editor del diario: “Hay una máxima que es que digamos lo que digamos nos van desmentir. Y eso es cierto. El problema es que, en ese juego, vale todo”.

En ese marco, en la Argentina reapareció con fuerza el periodismo de denuncia, que había sido central hasta 2001. Como dice el sociólogo Sebastián Pereyra, surge del periodismo de investigación, pero lo central pasa por la producción de escándalos. Es un periodismo que no sigue la actualidad, sino que la produce y, por lo tanto, modifica el escenario político. El problema es que en muchas de las denuncias primó lo que el sociólogo Silvio Waisbord llama denuncismo: “denuncias fáciles que carecen de evidencia suficiente y que son el producto de información pasada por una o dos fuentes”.

A la vez, eso se planteó en un contexto que, a tono con la escena mediática dividida, se focalizó en el kirchnerismo. En tanto la ideología del periodismo como cuarto poder se propone controlar a los poderes públicos, resultaba lógico cuando estaba en el gobierno. Sin embargo, desde que Cristina Fernández dejó la presidencia, ese periodismo de denuncia se sigue enfocando en el kirchnerismo. Con lo cual, es un cuarto poder selectivo, destinado a una fuerza política.

Como señala el sociólogo Cyril Lemieux, el periodismo no es una profesión liberal. Por el contrario, está a mitad de camino entre un trabajo industrial y un trabajo artesanal. En ese sentido, para aumentar su autonomía es clave resguardar la distinción con la parte empresarial o industrial. La característica distintiva de la Argentina no es que los propietarios de medios sean magnates que tienen otros intereses. Basta ver la compra de The Washington Post por parte de Jeff Bezos, el dueño de Amazon. Lo distintivo es que los propietarios se inmiscuyeron en las prácticas de los periodistas y que eso no tuvo grandes consecuencias.

Mientras esto sucedía, algunos actores se apropiaron del significante “periodismo”, del que se presentan como sus representantes y sus guardianes. Vale para los empresarios de medios, vale para varias de las estrellas periodísticas más conocidas. Vale también para el Foro de Periodismo Argentino, que hace poco distinguió las repetidas informaciones falsas de la cobertura del diario Clarín sobre el caso Santiago Maldonado con el premio al mejor trabajo de periodismo de profundidad. Gran parte de los periodistas se opone a esa manera de concebir el periodismo, pero no cuentan con una voz colectiva para resguardar las prácticas profesionales, como sí tienen en el Sindicato de Prensa de Buenos Aires, una voz sindical para disputar las condiciones laborales. La situación no es fácil ante la precarización, los despidos y la constatación de que quienes hablan en nombre del “periodismo” muchas veces son sus jefes o los propietarios de sus medios.

***

El politólogo Rasmus Kleis Nielsen señala que la masificación de internet dio herramientas para que más actores puedan expresarse, a la vez que desembocó en un escenario en el que “la producción de noticias es menos atractiva comercialmente, pero no disminuye su significado político y social”. Los propietarios tienen más incentivos para instrumentalizar sus medios, ya que hoy importan más como fuente de poder que como fuente comercial directa. Es decir, más que como un negocio en sí mismo, funcionan como una forma de capturar recursos estatales.

Esas nuevas condiciones son internacionales, pero se procesan a escala nacional. Tanto la historia de los medios en la Argentina como las prácticas recientes de los propietarios de los grandes medios hacen prever que tendrán más incentivos para subsumir sus coberturas políticas a sus intereses como actores y que la autonomía periodística será cada vez menor. Con todas esas reconfiguraciones se encontraría Alberto Fernández en caso de llegar a la presidencia. Y ya anticipó que entiende a la comunicación como un negocio. De lo cual se desprende que esa relación incluirá como parte central el vínculo con los empresarios.

Quizás la gran diferencia es que esa negociación que siempre se dio tras bambalinas hoy es más conocida. Así, que los propietarios del Grupo América vayan a escuchar a referentes del kirchnerismo es leído como un signo de que podrían tratarlos mejor en caso de que volvieran al gobierno. A la vez, los movimientos de los distintos candidatos apuntan a que Clarín es clave para gobernar. En ese escenario, a ninguno le conviene contradecir sus intereses empresariales. Que esas estrategias aparezcan como racionales y lógicas dentro de la realpolitik no implica que no sean un problema para la democracia.
Foto: Ricardo Antúnez
Fuente: Amfibia

El futuro del Grupo Clarín frente al triunfo de Alberto Fernández

Hace una década, Grupo Clarín y Fernández de Kirchner incubaron una legendaria trama en la que ambos midieron sus fuerzas en la opinión pública de Argentina. En el que Kirchner quiso desmembrar a Clarín en varios negocios independientes de medios, en tanto que ese conglomerado buscó su nicho en la telefonía celular para vender productos de triple play

Por: Nicolás Lucas
Alberto Fernández, un político con ideas de izquierda, ganó la elección presidencial argentina con el 48% de los votos, gracias a un discurso de Estado benefactor y de contención de la inflación, así como del tipo de cambio peso-dólar; dos factores que hoy tienen en la lona a la economía de ese país. Esa prédica hace pensar que las acciones tomadas en telecomunicaciones y radiodifusión por el presidente Mauricio Macri durante su gobierno, autoproclamado como liberal, no serían prioritarios para el nuevo presidente y rescata del pasado aquella historia que acentuó el conflicto entre el Grupo Clarín con Cristina Fernández de Kirchner por un tema de ley de medios y convergencia.

Hace una década, Clarín y Fernández de Kirchner protagonizaron una legendaria trama en la que ambos midieron sus fuerzas en la opinión pública de Argentina. En la que Cristina Fernández quiso desmembrar a Clarín en varios negocios independientes de medios, en tanto que ese conglomerado buscó su nicho en la telefonía celular para vender productos de triple play, al tiempo que movilizó su influencia mediática contra el poder de Kirchner.

El pretexto que dio origen a toda esa historia fue un paro agropecuario y bloqueo carretero en el que Clarín tomó partido ante el entonces jefe de gabinete presidencial, Alberto Fernández, y Cristina de Kirchner, próximos presidente y vicepresidenta de Argentina a partir del 10 de diciembre de 2019.

Mauricio Macri respaldó siempre a Grupo Clarín y ya durante su presidencia, en 2018, avaló una concentración de activos entre Cablevisión de Clarín y Telecom Argentina; se habló entonces de una fusión valorada en 11,000 millones de dólares. Macri, como presidente, intentó abrir el sector a la competencia con la posibilidad de que los operadores de telefonía celular ahora pudieran vender televisión de paga a través de sistemas satelitales e incluso presentó un plan para que esas compañías distribuyeran ese tipo de contenidos mediante redes fijas; y de paso aprovechó su tiempo para crear mayor disponibilidad de espectro para servicios móviles.

Todo relacionado con un interés de crear una industria convergente que en los proyectos de ley y con los decretos de necesidad de urgencia que Mauricio Macri publicó, nunca quedó todo arreglado previo a hacer la entrega del traspaso de poder a Fernández.

La pronta llegada de los Fernández a la Casa Rosada tiene hoy en alerta a los especialistas que siguen el sector de telecomunicaciones bonaerense, pues más allá de qué tipo de política pública diseñará el nuevo gobierno para esa industria, queda por ver cómo terminará para siempre un conflicto que inició en 2008; que escaló a los tribunales y que tuvo una pausa con la victoria de Macri en las presidenciales de 2015 y una aparente victoria que, al morir Ernestina Herrera de Noble, dueña de Clarín, se marchó viendo a su candidato ganar la Presidencia del país y a Cablevisión incursionar en la telefonía celular.

“Por supuesto, el gobierno no va echar para atrás la fusión de Clarín con Telecom. Eso es impensable. Pero sí tiene que ver cómo va a arreglar definitivamente aquel viejo tema de la convergencia y cómo hacer un regulador fuerte, no queremos un órgano regulador a modo de cada gobierno. Y convergencia tenemos una década discutiendo ese tema; porque no lo resolvimos y si lo hicimos, mal lo resolvimos. Vamos a tener que discutir ese tema. Esto de la convergencia es la ley más vieja de todas; hablamos de 5G, Iot, inteligencia artificial, innovación, pero respecto a la convergencia, eso sigue allí”, dijo Alejandro Prince, director general de Prince Consulting, en una serie de conferencias organizadas por 5G Americas en Futurecom Brasil.

En Futurecom 2019, el festival de telecomunicaciones de mayor relevancia en América Latina, Prince reconoció avances de Mauricio Macri en transparencia de datos, aplicaciones de gobierno electrónico que facilitaron más de un trámite gubernamental; también los avances para habilitar la prestación de servicios satelitales para las telefónicas y mantenimiento de políticas de conectividad en colegios de educación básica heredadas de gobiernos kirchneristas, pero el faltante fue el asunto de la convergencia, que necesariamente tendrá que tocar el futuro presidente Alberto Fernández.

Andrea Catalano, periodista argentina de telecomunicaciones, dijo que el próximo gobierno federal de su país también debería elevar a rango de ministerio a la entidad que observe la Ley de la Economía del Conocimiento, promulgada en junio todavía por Mauricio Macri con el fin de conceder beneficios fiscales a sujetos que promuevan desarrollos de software, producción audiovisual, biotecnología o servicios de investigación, entre otros; pero que por no tener escrito su texto con mayor claridad, podría entenderse que prácticamente cualquier empresa de otro sector económico podría beneficiarse de esta normativa.

Mauricio Macri en su momento intentó sacar adelante una robusta ley de telecomunicaciones, en la que se planteó el tema de la convergencia, pero no halló los tiempos políticos adecuados para avanzar con ese proyecto en el Congreso de su país.

Ahora, “el escenario ha cambiado. El gobierno de Cristina de Kirchner era un enemigo declarado de Grupo Clarín, pero ahora viene el gobierno de Alberto Fernández y pareciera que los ejecutivos de Clarín lo ven con una mirada enamorada”, añade Alejandro Prince, de la firma Prince Consulting.
“Parece que hay un cambio que nos hace pensar que estamos en la relación que había entre el primer gobierno Kirchner y Clarín. Aparentemente viene una relación distinta, pero es una historia que se tocará otra vez”.
Foto: Reuters
Fuente: El Economista

Sigue la batalla judicial entre Cristóbal López y Tinelli por una deuda de US$ 17 millones

El conductor televisivo volvió a impulsar un juicio por cuotas impagas de la compra de Ideas del Sur y su contrato como conductor de Show Match.

Marcelo Tinelli y Cristobal Lopez Marcelo Tinelli y Cristobal Lopez quiebre del grupo indalo

 

Con acusaciones por “estafa”, “desbaratamiento de derechos acordados” e “insolvencia fraudulenta”, Marcelo Tinelli denunció hace más de un año y medio a su ex socio Cristóbal López y a Fabián De Sousa. La causa se encuentra a cargo del juez Martín Peluso provisoriamente, ya que el juzgado se encuentra vacante. Se ordenaron una serie de medidas hace poco tiempo para determinar si hubo fraude o si la cesación de pago contra el conductor de televisión respondió a un problema estrictamente comercial. Esta causa se unificó con otra de Orlando Vignatti, ex dueño de Ámbito Financiero, contra López por no terminar de pagar las acciones del diario.

“Que diga (Marcelo) Tinelli si yo le debía algo antes de quedar detenido”, dijo en tono molesto el dueño del Grupo Indalo al recuperar su libertad. Temprano se dirigió a los Tribunales de Comodoro Py para notificarse de la decisión del juez Claudio Bonadio de excarcelarlo. Allí en declaraciones a Radio Mitre, dijo que su próximo objetivo era recuperar su empresa que a la fecha tiene a la principal compañía -Oil Combustibles SA-, quebrada y el resto de las firmas con sus concursos preventivos abiertos. En ese planteo disparó contra el conductor de Showmatch.

La denuncia que Tinelli presentó ante la justicia contra Cristóbal López, fue a mediados de noviembre de 2017. Un mes después, el empresario K quedó detenido por orden del juez Julián Ercolini y procesado por defraudar al Estado por no pagar con Oil, el Impuesto a la Transferencia de los Combustibles (ITC). Esa deuda generada con el fisco, al momento de la formulación de la denuncia, ascendía a $ 8.000 millones. “Marcelo no va a ir a la justicia por una deuda que no existe”, replicaron desde el entorno del conductor ante la consulta de Clarín.

El reclamo es por una deuda de 322 millones de pesos, para entonces unos 17 millones de dólares ya que López nunca terminó de pagar el porcentaje correspondiente a las acciones vendidas de Ideas del Sur y adeudaba para entonces, más de ocho meses de honorarios al conductor. 

Sin margen para vender el Grupo Indalo como pretendía el empresario K antes de quedar detenido por primera vez, los reclamos por deudas se acumulan. No sólo le reclama la AFIP más de $ 10.000 millones por el ITC, y diversos acreedores, sino también Tinelli y Vignatti. Al primero le compró la productora Ideas del Sur y al segundo, el grupo Ámbito Financiero. Según las denuncias formuladas en el fuero de instrucción, a ambos les quedó debiendo parte de la operación comercial. La Justicia federal ya había manifestado que “lejos de cumplir con sus obligaciones fiscales, Cristóbal López expandió su grupo empresarial sobre todo los medios de comunicación”.

La denuncia del conductor patrocinado por los abogados José María Figuerero y Santiago Fontán Balestra, refiere a maniobras fraudulentas e incumplimiento de los contratos firmados.

Ideas del Sur, la productora fundada por Tinelli y una de las empresas del Grupo Indalo, le adeuda $ 137.375.000 sólo por su “contrato de exclusividad y conducción” de Showmatch.

A la millonaria cifra, se suma US$ 12.900.000, que South Media Investments, otras de las empresas de Indalo, adeuda al conductor de televisión por la compra del 19% de Ideas del Sur, en abril de 2016. Así, a la fecha la deuda reclamada ronda los 17 millones de dólares.

La causa tuvo sus idas y vueltas. El primer juez Luis Zelaya buscó enviarla al fuero federal, entendiendo “que el reclamo de Tinelli se desprende de la misma maniobra defraudatoria por la que no pagó los $ 8.000 millones a la AFIP”. Esto fue rechazado y mientras ese expediente ya se encuentra en juicio oral a cargo del Tribunal Oral Federal 3 (TOF 3), la denuncia por la deuda de U$S 17 millones avanza en el fuero de instrucción.

El juez Peluso envió una resolución al TOF 3 pidiendo que remitan copias certificadas del informe realizado por los veedores jurídicos. Asimismo, se requirió que se reciba declaración a dichos peritos “a fin de que se pronuncien respecto de la hipótesis delictiva aquí investigada, tanto de las personas físicas como jurídicas”.

Es decir, se busca determinar en función de los informes sobre las compañías si “hubo fraude o si se trató de un problema estrictamente comercial derivado de los riesgos propios de las actividades que desarrollaban tanto Tinelli como Cristóbal López”, explicó una fuentes de la investigación.

El escrito del magistrado al que accedió Clarín, también plantea que se busca determinar si por parte de López y De Sousa, “existió un traspaso de acciones a nuevos accionistas, si buscaron alternativas adicional para asegurar el cuidado del patrimonio de las entidades, sin necesidad de transferencia accionaria y si sus modificaciones patrimoniales, variaciones en tenencias accionarias, créditos y deudas, pudieron haber acarreado su insolvencia y consecuente disminución patrimonial que perjudica al patrimonio del querellante”, es decir, de Tinelli.

La defensa de Tinelli denunció un “perjuicio económico” ante la “situación de insolvencia para afrontar esas deudas” y acusa a los empresarios de “un silencio sobre circunstancias relevantes, calidad simulada y apariencia de bienes”. En este punto se refirieron a OP Investiment, que se adjudicó la compra del Grupo y creen que se trata de una transacción “ya consumada”.

CLARIN
FOTO TAPA : EXITOINA

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Medios Partidarios Unidos repudia el atropello de TyC #DejenTransmitirALosPartidarios

La Agrupación de Medios Partidarios emitió un comunicado denunciando la amenaza de TyC Sports, los medios que transmiten los partidos del ascenso por streaming deben dejar de hacerlo. Esto no solo perjudica a los hinchas, también a decenas de periodistas que se quedarán sin trabajo. Por el derecho a trabajar, el derecho a la información y la libertad de expresión

Medios Partidarios Unidos es una organización que nuclea a todos los medios que realizamos streaming -transmisiones vía Internet- en el fútbol argentino. Quienes lo integramos lo hacemos desde el mayor sentido de pertenencia por nuestros barrios, en forma profesional, independiente y con la convicción de que sea gratis para todo el mundo.

Trabajamos en favor del fútbol, es por eso que #SomosRivalesNoEnemigos es la bandera que levantamos y pregonamos día a día en cualquier cancha de nuestro querido ascenso.

Nuestro nombre no es aleatorio. Somos Medios Partidarios Unidos porque así vivimos el fútbol. Por nuestros colores, nuestra identidad, nuestra pasión por cada hincha que alguna vez gritó un gol o se emocionó en la despedida de algún ídolo. Y también por la construcción de un fútbol que nos incluye a todos y a todas. MPU es una agrupación de medios que se sostienen los unos a los otros para estar en todos lados, con amor, pasión y respeto.

Lxs companerxs de Platense A Lo Ancho, pioneros junto a otros integrantes de MPU en esta modalidad de transmisión, aun cuando TyC Sports Play no existen y la posibilidad de ver a nuestros equipos de visitante se apagaba, transmiten todos los partidos que juega el Club Atlético Platense, pero el sábado pudo haber sido su última transmisión.

Según su comunicado, la empresa monopólica prevé sanciones económicas a los clubes que acrediten a cualquier medio a transmitir en vivo convirtiéndolos en rehenes de esta situación. El resultado fue prohibir la emisión en vivo a los medios que hasta la fecha anterior habían realizado transmisiones de streaming, como es el caso de FerroWeb.

El derecho a la información es universal. Miles de personas se acercan a sus clubes gracias a los Medios Partidarios, no sólo en el territorio nacional si no desde todo el mundo. No permitamos que la libertad de expresión quede en manos de unos pocos.
Medios Partidarios Unidos. Más unidos que nunca. Basta de #TyCensura #DejenTransmitirALosPartidarios

#Dato: TyC es una empresa de Tele Red Imagen Sociedad Anónima (TRISA), que la integran Torneos y Artear (Grupo Clarín)

Matías González@matagonzalez86

Basta de la censura del monopolio hacia los medios partidarios

Cuando lo necesitan nos roban las imágenes, cuando se les canta nos bajan las transmisiones. Hoy aprietan a los clubes para no dejarnos entrar@MPUnidosOK contra los que no nos dejan laburar