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miércoles, noviembre 30, 2022

La televisión abierta le gana al cable de la mano de la realidad más oscura

Prostitución en “Argentina, tierra de amor y venganza”, sindicalistas corruptos en “El Tigre Verón” y la vida tumbera de “El marginal 3”

Por: Walter Domínguez

Durante junio la televisión abierta con sus seis canales superó en el rating global a las señales de cable, que son más de un centenar, por 25,7 puntos contra 24,3, según los datos oficiales de Ibope. Lideran ficciones como “El Tigre Verón” y “El Marginal”.Durante junio, y luego de muchísimo tiempo, la televisión abierta (seis canales, contando a Net TV, la última incorporación y emisora de Editorial Perfil) superó en el rating global a las señales de cable, que son más de un centenar, por 25,7 puntos contra 24,3, según los datos oficiales de la encuestadora Ibope. Los vaticinadores de su inevitable fin (el de la tele de aire) parece que deberán esperar.

Además de los ciclos de entretenimientos como ShowMatch, ¿Quién quiere ser millonario? y El precio justo, las ficciones siguen siendo grandes generadoras de rating y uno de los jugadores más importantes de la TV abierta. Y si bien en estos tiempos de múltiples ofertas de streaming y On demand las historias de ficción no llegan a los 20 puntos (algo más que habitual apenas cinco o seis años atrás), sus 16, 15 o 13 puntos ayudan a engrosar las cifras -y las cuentas publicitarias- de los canales.

A Argentina, tierra de amor y venganza -por nombrar las producciones argentinas- se le sumaron en las últimas semanas El marginal 3 y El Tigre Verón que, una desde la TV Pública y otra desde El Trece, también aportan su número semanal cercano a los diez puntos, a veces más arriba, a veces un poco por abajo.

Claro que esta columna no quiere referirse solamente a ratings, pese a su indiscutible importancia en el mercado televisivo, sino señalar algunas coincidencias temáticas que muestran claramente un cambio en los gustos de la audiencia masiva.

Porque si las tiras de antaño tenían como eje principal las historias de amor y, generalmente, una pareja protagónica determinada; y los unitarios solían abordar grupos definidos (de terapia, de abogados, etc), las cosas cambiaron: los elencos en los programas diarios se volvieron corales y la historia está repartida entre varios protagonistas. La actualidad se metió de lleno tanto en las tiras como en los unitarios, donde las tramas sórdidas proliferan haciendo uso de violencia sexual o política, extorsiones, consumo de drogas y jerga tumbera. Dato, no opinión.

Tomemos el caso de Argentina, tierra de amor y venganza. Una serie de época muy bien ambientada, con un elenco internacional y multiestelar, que tiene tanto foco en las historias de amor entre sus protagonistas como en otras cuestiones más duras: la trata de mujeres para prostituirlas y, claro, la corrupción política que permite -o permitía en aquellos años- que estas situaciones sucedieran.

Por un rumbo similar, aunque más marcado, va El Tigre Verón, el unitario que protagoniza Julio Chávez en la piel de un curtido dirigente gremial de un imaginario sindicato de la carne. Huelgas, aprietes, escenas en las que manda la violencia y en las que el delito está siempre ahí, a punto de producirse. Tan difuso se hace el límite entre realidad y ficción que esta semana el abogado de Hugo Moyano, el referente del Sindicato de Camioneros, dijo haber iniciado acciones contra Adrián Suar (el productor de El Tigre Verón) y Julio Chávez por las similitudes en la vida y la historia del gremialista ficticio con el real.

Más allá del cartelito con el que comienza el programa (ese de que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia), Moyano y el profesional que lo patrocina consideran estar en condiciones de solicitar un resarcimiento económico por el uso sin autorización de su historia. Teniendo en cuenta que Verón es un sindicalista corrupto, ¿a eso se le llamaría confesión de parte?

Y ni hablar de El marginal 3, la fascinante creación de Sebastián Ortega y equipo, que con muchísimo realismo y algunos atisbos de ficción (eso es lo que es, al fin), nos meten de bruces en el ámbito carcelario, sus disputas internas, sus corruptelas y sus asociaciones ilícitas con el poder. Claro, cuando vemos a un interno al que otros de su misma condición le cortan los dedos por robarles droga, tal vez pensemos que antes de dormir deberíamos ver algo más livianito.

Pero lo cierto es que las ficciones más vistas de la tele abierta argentina van por estos senderos. Y algo debe querer decir sobre nuestra situación, si esos son los mundos que elegimos ver.
Fuente: Diario Clarín

FM La Tribu #30AñosEncendida y ahora con licencia

FM 88.7 La Tribu es una Radio Comunitaria y un espacio de comunicación y cultura que funciona en Lambaré 873, barrio de Almagro, en la Ciudad de Buenos Aires, desde 1989. A más de 30 años de su nacimiento el ENaCom le otorgó su licencia:

Ente Nacional de Comunicaciones
Resolución Sintetizada 2500/2019
RESOL-2019-2500-APN-ENaCom#JGM FECHA 02/07/2019 ACTA 48
EX-2018-64267643-APN-DNSA#ENaCom
El Directorio del Ente Nacional de Comunicaciones ha resuelto: 
1.- Aprobar los actos de concurso de oposición, tendiente a la adjudicación de una licencia para la regularización de la emisora Reconocida en los términos de la Resolución Nº 753-ComFeR/06, presentada al Relevamiento dispuesto por la Resolución Nº 2-AFSCA/09, correspondiente a la estación de radiodifusión sonora por modulación de frecuencia, denominada “FM La Tribu”, en la frecuencia de 88.7 MHz., de CABA.

2.- Adjudicar a la Asociación Civil La Tribu, una licencia para el funcionamiento y explotación de una estación de radiodifusión sonora por modulación de frecuencia, en la frecuencia de 88.7 MHz., canal 204, en el domicilio de planta transmisora sito en la calle Río de Janeiro N° 811 y estudios sito en la calle Lambaré N° 873, ambos en CABA.

3.- El plazo de la licencia adjudicada abarcará un período de 10 años, a partir de habilitación definitiva del servicio, a cuyo vencimiento podrá ser prorrogada a solicitud de la licenciataria, por los plazos y en las condiciones previstas.

4.- Constituir condición esencial de la adjudicación efectuada en el Artículo 2 que las emisiones se realicen asegurando la compatibilidad técnica con aquéllos servicios que han sido asignados, dichos parámetros técnicos deberán asegurar la compatibilidad electromagnética con las condiciones impuestas por el resultado de los procesos de coordinación internacional y el correcto funcionamiento en forma armónica con los restantes licenciatarios.

5.- Establecer que el presente acto administrativo podrá ser revocado por contrario imperio si dentro del plazo de 90 días computados desde su dictado se constatara que el servicio licenciatario se encuentra provocando interferencias en los términos del Artículo precedente, garantizando, en todos los casos, las normas del debido proceso legal.

6.- Dentro de los 90 días de cumplido el plazo previsto en el Artículo que antecede, prorrogables por el mismo término, la licenciataria deberá presentar la documentación técnica del servicio para la correspondiente habilitación de las instalaciones.

7.- La licenciataria asumirá la responsabilidad de realizar los trámites pertinentes ante la ANAC, con relación a la altura de la estructura soporte de antenas a instalar y el cumplimiento de las normas correspondientes emanadas de dicho organismo. El alcance de la licencia adjudicada por la presente, se limita a los parámetros técnicos correspondientes, no comprendiendo obras de infraestructura civil, fiscalización del espacio aéreo ni otros ajenos a la competencia del ENaCom.

8.- A solicitud de la licenciataria se otorgará la señal distintiva correspondiente.

9.- El incumplimiento de cualquiera de las obligaciones definidas por los Artículos precedentes, importará la caducidad del presente acto de adjudicación.

10. -Comuníquese, publíquese.
Firmado: Silvana Myriam Giudici, Presidenta, Ente Nacional de Comunicaciones.

“Ante la certeza del fascismo, el silencio, la soledad angustiosa: La incertidumbre de lo erróneo, la falla como posibilidad, lo colectivo como antídoto, la autogestión entre los dientes, el encuentro como detonante, la organización como horizonte de lo posible”, postuló el colectivo que sostiene La Tribu por su cumpleaños número 30.

En el día de la fecha, lunes 15 de Julio del 2019, y a través del Boletín Oficial se publicó la resolución del Directorio Nacional de Comunicaciones de aprobar el acto de concurso tendiente a la adjudicación de nuestra licencia.

A pocas semanas de haber cumplido 30 años encendida, podemos decir: ¡tenemos licencia!

Se trata de un reconocimiento legal producto de la lucha colectiva sostenida en diferentes instancias en el transcurso de estos 30 años. Una lucha, que de ninguna manera se puede pensar aislada porque formamos parte de un sector que acumula experiencia, trayectoria y legitimidad en el mapa de medios de comunicación comunitarios, alternativos y populares.

Hoy celebramos esta parte de la lucha con la convicción de darle continuidad porque sabemos que es necesario seguir dando disputa por el reconocimiento y regularización de los medios comunitarios dentro del sector “sin fines de lucro”. Resulta imprescindible que el Estado arbitre las disposiciones necesarias para el otorgamiento de licencias definitivas a otras emisoras alternativas y populares. No hay forma de pensar una comunicación democrática sin comprender la dimensión social de los medios de comunicación comunitarios. En consecuencia, no se pueden admitir más postergaciones en torno a la organización del 33 por ciento del espectro radioeléctrico destinado al sector.

Es necesario poner el foco en las condiciones de realización del Concurso por Oposición, que sólo admitió a un número reducido de radios. Daremos batalla junto a aquellas que quedaron excluidas de la posibilidad de presentarse al mismo, nos preocupa la situación de legalidad en la que quedarían, incluso aquellas que están empadronadas.

Este reconocimiento legal para FM La Tribu no opaca, y mucho menos impide, una lectura de coyuntura. Entendemos que la actual gestión del gobierno nacional se encargó de dinamitar la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual con el objetivo de favorecer la concentración de medios y concebir la comunicación como una mercancía que debiera competir bajo las leyes del mercado y no en un marco de garantía de derechos. Que el otorgamiento de nuestra licencia sea bajo este gobierno de derecha, es perverso. La licencia es producto de la lucha conjunta de todos los medios comunitarios que no hemos resignado fuerzas en la conquista de nuestros derechos ni en la pelea por la plena aplicación de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

Los medios comunitarios seguimos aunque el ajuste, producto de la crisis económica, atente contra nuestras organizaciones autogestivas. Seguimos más allá de los cambios de gobierno, a pesar de las persecuciones, los obstáculos, las clausuras, las denuncias por interferencias y decomisos. Seguimos al calor de nuestras discusiones, de las transformaciones, de nuestras convicciones.

Hace unos años atrás dijimos que existimos sin competir, continuamos levantando esa bandera porque, junto a tantas otras, nos afirmamos en la lucha por el derecho a la comunicación.
Colectivo La Tribu
#30AñosEncendida

“Nunca se vio con tanta claridad que los medios públicos se desguazan en beneficio de los privados”

Foro por la Emergencia Comunicacional: “Hay una concentración en el discurso”

La Coalición por una Comunicación Democrática realizó un foro en Santa Rosa donde abordó la emergencia que atraviesa el sector de las comunicaciones audiovisuales y de servicios abocados a las tecnologías de la información. La jornada estuvo encabezada por el referente de la Coalición y ex presidente de la Cooperativa Popular de Electricidad Obras y Servicios Públicos de Santa Rosa Limitada (CPE), Oscar Nocetti, quien planteó que “se da una situación inédita” en donde se está dando un proceso de “desguace de medios, expulsión de periodistas y concentración de los discursos”.

El “Foro por la Emergencia Comunicacional” se llevó a cabo en la Universidad Nacional de La Pampa ayer por la tarde y contó con la participación la Cooperativa Popular de Electricidad y otras entidades intermedias, entre las que se contaron el Sindicato de Prensa y la Unión de Trabajadores de la Educación de La Pampa (UTELPa). En ese marco, se puso a consideración un documento donde se advierte sobre la situación que atraviesan los medios de comunicación en todo el país.

Al respecto, Nocetti explicó que se están “haciendo recorridas en el país con estos documentos para agregar, quitar o mejorar”, para finalmente intentar “incidir en los nuevos candidatos a la presidencia”. Esto se debe a que en Argentina ” se da una situación inédita” que obliga a que la Coalición se involucre “la cuestión gremial”.

En ese sentido, denunció que “se está dando un proceso de desguace de medios, expulsión de periodistas y concentración de los discursos, donde los propios periodistas se están haciendo cargo de diarios, radios y de canales de televisión”. Frente a esta realidad, “la Coalición ha creído conveniente que se incorporen algunas cuestiones atinentes a esta problemática”, indicó Nocetti.
De todas maneras, aclaró que también se mantienen en agenda “las viejas demandas de anticoncentración, pluralidad de los discursos y democratización del acceso a las frecuencias”.

Los medios públicos
Nocetti remarcó que también se incluyó la situación que atraviesan los medios públicos y afirmó que “siempre han debido responder a la demanda del Estado y sus orientaciones, pero nunca se vio con tanta claridad que los medios públicos se desguazan en beneficio de los privados”.

“Hoy Radio Nacional y la Televisión Pública son un pálido reflejo de lo que en otras épocas han sido, y no me refiero al gobierno anterior. Aquí hay como un proceso de concentración del discurso para lo cual se selecciona a los medios, los periodistas y lo que hay que decir, y el resto queda en la sombra, sobreviviendo penosamente”, agregó.

Palabras devaluadas
Ante este escenario de crisis, Nocetti fue contundente al señalar que la única manera de modificarlo es “cambiando el gobierno, porque no creo que este gobierno rectifique esa orientación”. A su vez, se refirió a los dichos del presidente Mauricio Macri, quien manifestó que nunca en la historia del país hubo más libertad de expresión y libertad de prensa como ahora, y precisó que existe una “devaluación del discurso de parte del actual gobierno”.

“Pocas veces la palabra de un presidente o de los funcionarios de un gobierno ha sido tan devaluada. Pareciera que viven en una realidad paralela. Llama la atención este desfasaje entre lo que se dice y lo que transcurre en la realidad. Por lo tanto, lo que diga hoy el presidente o los ministros tiene poca importancia porque el pueblo entiende que tiene que observar la realidad y no los discursos de los funcionarios”, completó.

“En emergencia”
El documento que elaboró la Coalición y se puso a discusión en la jornada de ayer plantea, entre otros puntos, que “el pluralismo informativo está en emergencia” y denuncia que “en los últimos años se han perdido 4 mil empleos en los medios de comunicación, que se suman a la incertidumbre, la pérdida del poder adquisitivo y la precarización de los trabajadores”.

“Este escenario no es ajeno a la creciente concentración de los medios y las comunicaciones”, continúa y advierte que “la emergencia alcanza a los medios pymes y comunitarios ante el alza indiscriminada de las tarifas de servicios públicos y los costos de insumos básicos como el papel para periódicos”.

Por otra parte, revela que los medios comunitarios “son discriminados mediante el recorte millonario al fondo de fomento sectorial previsto en la ley 26.522 (FoMeCA), al tiempo que se clausuran y decomisan emisoras o se criminaliza la legítima protesta” también se silencian voces al incumplirse la obligación de incluir a la grilla de cable a canales locales de asociaciones civiles, cooperativas, empresas comerciales, medios públicos provinciales o universitarios”.

Otro aspecto que resalta el documento es que “la asignación arbitraria y discrecional de pauta publicitaria y frecuencias radioeléctricas e infraestructura para negocios de telecomunicaciones no nacionales está afectando la sostenibilidad de medios argentinos y el futuro de una comunicación democrática”.

“La ley no va a salir”
Nocetti se refirió a la promesa sobre una nueva “ley de medios” (SIC) que realizó en su primer año de gobierno el presidente Mauricio Macri y consideró que “el macrismo no mandó ese proyecto alternativo que estaban escribiendo, porque las personas que lo redactaron no se pusieron de acuerdo, según dejaron trascender”.

En ese sentido, señaló que los redactores “pensaron que era una ley para democratizar, pluralizar contra lo que decían que hacía el kirchnerismo” y que finalmente “se encontraron con un gobierno que no quería ese proceso, que más bien profundizaba algunos defectos del gobierno anterior”.
Según Nocetti, los encargados de su redacción “terminaron peleándose con los representantes del gobierno y no salió nada”.

“Fueron postergando y ese proyecto que se anunció con bombos y platillos nunca salió”, denunció Nocetti, quien finalmente advirtió que “no va a salir”.

Todo lo destrozó este gobierno
“Se han perdido en los medios durante estos tres años más de 4.000 empleos, hay precarización de los trabajadores, hay una concentración de los medios en un escenario complicado que exige otras respuestas”, dijo Nocetti en el programa La Siesta Que No Fue. El expresidente de la Cooperativa Popular de Electricidad señaló que el documento de la Coalición por una Comunicación Democrática es “un compromiso”.

“Lo prioritario es poner freno a los despidos y a la flexibilización”, consideró el dirigente. “Hay un ataque directo contra el empleo de los y las periodistas”, insistió. Y consideró que “lo otro es la producción nacional de contenidos, que estaba contemplado en la ley pero se ha desplumado, hay una postergación de los medios nacionales y muchos actores, guionistas, trabajadores afectados por esta política de romper una cadena muy eficaz que se había planteado en el gobierno anterior como factor de fuente de trabajo, enriquecedora de la cultura nacional. Todo lo destrozó este gobierno”.

También consideró “fundamental” que las provincias tengan representantes en las decisiones de Comunicación, “si no siempre terminamos en pocas manos y esas manos están en Capital Federal y poco saben de los medios pequeños y medianos que están en el interior del país”, dijo Nocetti en Radio Kermés.
Fuente: Diario La Arena, Radio Kermés

Esta nota revela la historia de Alberto Fernandez y el GRUPO CLARIN

Alberto Fernández, Clarín y el periodismo: la política por otros medios

Por: Iván Schuliaquer
Alberto Fernández anunció su voluntad de acercarse a Clarín y dijo que, con él, “la guerra se terminó”. ¿Qué trato recibirá de parte del Grupo? En caso de llegar a la presidencia, ¿puede retornar la alianza estratégica que se sostuvo mientras era jefe de gabinete? En esta nota, Iván Schuliaquer repasa la historia de una confrontación que ocupó el centro de la política argentina y se pregunta quién impondrá los temas y la agenda en el mediano plazo: si los medios a la política o la política a los medios.

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Cuando terminó el “conflicto del campo”, Alberto Fernández vivía su última etapa como jefe de gabinete. Mientras Cristina Fernández y Néstor Kirchner coincidían en que el Grupo Clarín había sido un articulador clave del triunfo de las entidades rurales, Alberto Fernández repetía una tesis: el gobierno no podía pelearse con el Grupo. La razón: que el kirchnerismo era reformista, no revolucionario. Para entonces ya habían pasado el pago al Fondo Monetario Internacional, el rechazo al Área de Libre Comercio de las Américas y los cambios en la Corte Suprema. Pero pelearse con Clarín marcaba un punto de no retorno: implicaba abandonar el reformismo.

Fernández no tuvo éxito y a mediados de 2008 se fue del gobierno acusado de haberse convertido en un hombre de Clarín. Desde entonces, la confrontación entre el kirchnerismo y el Grupo estuvo en el centro de la política argentina y reconfiguró apoyos y alianzas.

Una década después, la candidatura de Alberto Fernández abre el interrogante de si puede regresar la alianza estratégica que se sostuvo mientras era jefe de gabinete. En esa época el gobierno fue bien tratado en las escenas de Clarín y el Grupo obtuvo beneficios de parte del Estado. Ese tipo de vínculo responde a la lógica que primó en la historia de los medios en América Latina, y Clarín creció al calor de esa dinámica. Los gobiernos pasaron y Clarín se quedó, cada vez más fortalecido.

Fernández ya anunció su voluntad de congraciarse. Dijo que con él la guerra se terminó y que es hora de que Clarín se entere. También advirtió que en su agenda no está ni un reimpulso de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual ni una revisión de la fusión Cablevisión-Telecom.

Por ahora no queda claro el trato que recibirá en las escenas del Grupo. Desde que Fernández fue ungido como precandidato, el editor general de Clarín lo señaló como garante de la impunidad y se publicó una nota sobre unas expensas adeudadas en el lote de un country. Sin embargo, los gestos no van en una sola dirección: también Canal 13 lo entrevistó con su perro Dylan y fue bien tratado en un programa político de TN, conducido por un viejo conocido suyo, Eduardo van der Kooy. Lo que sí queda claro es que los vínculos entre el kirchnerismo y Clarín no son los mismos que cuando era jefe de gabinete.

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Era 2002. Néstor Kirchner y Alberto Fernández pensaban la estrategia para las elecciones presidenciales del año siguiente. Kirchner era gobernador de Santa Cruz desde hacía más de una década, pero resultaba desconocido para la mayoría de la ciudadanía argentina. Ante ese panorama, creía fundamental acercarse a los medios y, sobre todo, acercarse a Clarín haciendo propia una premisa que circulaba entre los políticos: el que no salía ahí, no existía.

Néstor Kirchner llegó a la presidencia con 22% de los votos en tiempos de crisis económica, de erosión de la centralidad de los partidos políticos y sin controlar la facción peronista que lo había apoyado. En ese contexto, Alberto Fernández planteó, como dice en su libro Políticamente incorrecto, que el suyo sería un “gobierno de la opinión pública” en el que la prensa ocuparía un lugar de “punto de apoyo sólido y serio”. En aquel momento, Clarín se reponía de una crisis que lo había dejado al borde de ser absorbido por sus acreedores internacionales. La ley de preservación de bienes y patrimonios culturales, conocida como “Ley Clarín”, debía ser –y fue– refrendada por el gobierno recién arribado. Si el Grupo precisaba garantizar su subsistencia, el gobierno precisaba asegurar su gobernabilidad. A eso se agregó que, como señala Martín Sivak en sus libros sobre Clarín, Néstor Kirchner creía que sus votantes leían ese diario.

Prueba de la centralidad que tuvo el vínculo con el Grupo es que lo manejaron directamente Alberto Fernández y Kirchner. Y lo pensaron en tres niveles. Uno, el de los periodistas que cubrían los temas políticos del día a día: los que publicaban información, el qué. Dos, el de los jefes periodísticos y editorialistas, llamados por Fernández “los formadores de opinión”, con los que discutían el por qué. Tres, el de los propietarios, con los que dialogaban y negociaban como actores políticos y económicos. Eso era posible porque los distintos niveles tenían cierta autonomía entre sí: Clarín era más que “el medio de Magnetto”.

Al mismo tiempo, el gobierno contactó a un grupo de editorialistas y periodistas políticos, de Clarín y de otros medios, con los que tuvo un diálogo sostenido off the record. El jefe de gabinete era el anfitrión, aunque, a través de la puerta contigua entre los despachos, Kirchner solía aparecer y sumarse a la charla. Esos contactos en off no representaban una novedad. Lo que cambiaba en el caso de Kirchner era que, a pesar del diálogo frecuente que mantenía con esos periodistas, se mostraba como un líder que no atendía a la prensa, que no aceptaba sus preguntas y que solía cuestionarlos públicamente. Fernández y el presidente querían disputar simbólicamente quién imponía los temas y la agenda: si los medios a la política o la política a los medios.

La centralidad de los medios en la acción gubernamental se observaba también en los diálogos frecuentes con propietarios de otros medios y en los beneficios regulatorios para los actores establecidos. Entre ellos se contó la renovación automática de las licencias televisivas. Por su parte, Clarín sumó la fusión Cablevisión-Multicanal. Para eso contó con una interpretación laxa de la normativa. La empresa de cable –con la mitad de los abonados del país– y de conexión a internet –con un tercio del mercado– pasó a representar, para el fin de los gobiernos kirchneristas, más de 80% de los ingresos del Grupo.

Néstor Kirchner estuvo cómodo en ese juego de persuasión mutua entre políticos, empresarios de medios y periodistas por definir la representación de la realidad. Desde ahí, el gobierno incidió sobre los temas y los marcos en los que se debatía la política.

La reunificación personal y política de Alberto y Cristina se produce luego de diez años de disputa pública con Clarín. En ese período, el ahora candidato estuvo a cargo del armado político y de distintas campañas electorales, del peronismo no kirchnerista, como la de Sergio Massa en 2015 y la de Florencio Randazzo en 2017. Esos candidatos fueron bien tratados por el gran grupo mediático. Para ello colaboró el vínculo que Fernández había sostenido con editorialistas, jefes periodísticos y funcionarios de la empresa, aunque lo central había pasado por la coincidencia estratégica con el Grupo en tanto el kirchnerismo era un adversario común.

De 2003 a esta parte, Clarín pasó de la crisis económica a convertirse en la empresa que más dinero gana en la Argentina. Aunque su poder sobre las audiencias aparece más cuestionado, es la empresa más influyente del país. No vende acero ni limones y su lobby puede ser tras bambalinas o desde sus propias escenas. En ese sentido, una premisa compartida entre la mayoría de los espacios políticos hoy es que “contra Clarín no se puede”. Es decir, en la era de los medios digitales, aún sigue siendo racional para los políticos congraciarse con el gran grupo mediático.

Aunque la fragmentación de los públicos en internet erosiona la pretensión “atrapa-todo” que tuvo antes, Clarín retiene un poder diferencial. Como muestra un estudio de Reporteros sin Fronteras y Tiempo Argentino, Clarín reúne 25% de las audiencias de todos los medios tradicionales de la totalidad del país y posee cuatro de los seis sitios de noticias más visitados. Al mismo tiempo, la circulación de información entre sus propios medios le da una capacidad sin equivalentes para generar narrativas. A eso se agrega, como señalan Natalia Aruguete y Ernesto Calvo, que los grandes medios funcionan en las redes sociales como autoridades de sentido.

En función de ese poder también actuó la fuerza que conduce Mauricio Macri, tanto cuando gobernaba la Ciudad de Buenos Aires como desde que llegó a la presidencia. Más allá de la centralidad de las redes sociales en la estrategia comunicacional de Cambiemos, Clarín es un pilar para su gobernabilidad. Sus acciones políticas son elocuentes. Primero, a los 20 días de haber asumido desarticuló por decreto las cláusulas anticoncentración de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Se trataba de una ley refrendada por los tres poderes del Estado, que había colocado en el centro del debate público los intereses de las empresas mediáticas. Luego, aprobó la fusión Telecom-Cablevisión, algo que el Grupo no consiguió durante el kirchnerismo y que había estado en el origen de la disputa pública que sostuvieron. La fusión le permitió al conglomerado sumar la mitad de la telefonía fija del país, un tercio de la telefonía móvil y aumentar su cuota de mercado en provisión de internet. Por lo tanto, Argentina tiene, a escala relativa, al actor comunicacional más concentrado de la región, que le lleva varios cuerpos de ventaja a Televisa en México y a Globo en Brasil.

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Los consensos característicos del primer kirchnerismo se dieron en el marco de acuerdos posteriores a la crisis de 2001. Como señala Gabriel Vommaro, ahí las élites mediáticas buscaron recomponer un juego representativo, sin el cual ellas también perdían poder. En la última década esos consensos explotaron. La disputa entre el Grupo Clarín y los gobiernos de Cristina Fernández tuvo entre sus consecuencias la creación de una escena mediática dividida en dos polos, producida en los medios informativos desde arriba hacia abajo. Algo que se retroalimentó con la masificación de las redes sociales que, como dice Ernesto Calvo, se caracterizan por la fragmentación en “barrios” separados donde todos somos mayoría.

El polo antikirchnerista se articuló en torno de los medios del Grupo Clarín, donde desde 2012 ocupó un lugar central el programa Periodismo para todos, de Jorge Lanata, que presentó al kirchnerismo como farsa y como actor ilegítimo y corrupto. El polo cercano al gobierno giró sobre la figura presidencial, los mecanismos de comunicación controlados –con la cadena nacional como ejemplo–, la oficialización de parte de los contenidos de los medios estatales y la creación de medios privados cercanos vía pauta publicitaria, donde Clarín aparecía como el principal adversario político.

Ese empate entre actores que no lograron disciplinarse entre sí se definió para uno de sus lados con la llegada de Mauricio Macri a la presidencia. Cambiemos encontró un contexto propicio para desarticular el polo kirchnerista y por esa vía beneficiar al polo del que formaba parte. Los medios públicos cambiaron su línea editorial y perdieron las audiencias masivas que habían construido. Eso fue acompañado de un recambio de los elencos periodísticos y del desfinanciamiento. A la vez, parte de los medios privados que eran financiados vía pauta se terminaron con el gobierno. El caso paradigmático es el del empresario Sergio Szpolski, el más beneficiado por la pauta oficial a lo largo del período, que abandonó sus empresas de inmediato, sin siquiera pagar indemnizaciones. Sólo algunos medios del polo más cercano al kirchnerismo continuaron. Las dificultades incluyeron, como en el caso de Horacio Verbitsky y Página/12, la salida de algunas de sus figuras periodísticas para frenar el avance del gobierno sobre esos medios o el embargo de las cuentas para pagar los sueldos de C5N, el canal de noticias de mayor audiencia.

Otro de los cambios centrales que se produjeron en la última década tiene que ver con las prácticas periodísticas en la Argentina. Como señala Martín Sivak, en medio de la pelea con el kirchnerismo, en Clarín “se abandonaron todos los matices”, aumentó la intervención directa de los propietarios en los contenidos y se hizo un “periodismo de guerra”. Lejos quedaba el medio que en los 90, inspirado por la irrupción de Página/12, había apostado por el “periodismo de calidad” y había construido una marca en la que la credibilidad aparecía como un valor central. Prueba del cambio es que en los últimos años, ante noticias que se probó que no eran ciertas, sus medios no se retractaron. Como señala un editor del diario: “Hay una máxima que es que digamos lo que digamos nos van desmentir. Y eso es cierto. El problema es que, en ese juego, vale todo”.

En ese marco, en la Argentina reapareció con fuerza el periodismo de denuncia, que había sido central hasta 2001. Como dice el sociólogo Sebastián Pereyra, surge del periodismo de investigación, pero lo central pasa por la producción de escándalos. Es un periodismo que no sigue la actualidad, sino que la produce y, por lo tanto, modifica el escenario político. El problema es que en muchas de las denuncias primó lo que el sociólogo Silvio Waisbord llama denuncismo: “denuncias fáciles que carecen de evidencia suficiente y que son el producto de información pasada por una o dos fuentes”.

A la vez, eso se planteó en un contexto que, a tono con la escena mediática dividida, se focalizó en el kirchnerismo. En tanto la ideología del periodismo como cuarto poder se propone controlar a los poderes públicos, resultaba lógico cuando estaba en el gobierno. Sin embargo, desde que Cristina Fernández dejó la presidencia, ese periodismo de denuncia se sigue enfocando en el kirchnerismo. Con lo cual, es un cuarto poder selectivo, destinado a una fuerza política.

Como señala el sociólogo Cyril Lemieux, el periodismo no es una profesión liberal. Por el contrario, está a mitad de camino entre un trabajo industrial y un trabajo artesanal. En ese sentido, para aumentar su autonomía es clave resguardar la distinción con la parte empresarial o industrial. La característica distintiva de la Argentina no es que los propietarios de medios sean magnates que tienen otros intereses. Basta ver la compra de The Washington Post por parte de Jeff Bezos, el dueño de Amazon. Lo distintivo es que los propietarios se inmiscuyeron en las prácticas de los periodistas y que eso no tuvo grandes consecuencias.

Mientras esto sucedía, algunos actores se apropiaron del significante “periodismo”, del que se presentan como sus representantes y sus guardianes. Vale para los empresarios de medios, vale para varias de las estrellas periodísticas más conocidas. Vale también para el Foro de Periodismo Argentino, que hace poco distinguió las repetidas informaciones falsas de la cobertura del diario Clarín sobre el caso Santiago Maldonado con el premio al mejor trabajo de periodismo de profundidad. Gran parte de los periodistas se opone a esa manera de concebir el periodismo, pero no cuentan con una voz colectiva para resguardar las prácticas profesionales, como sí tienen en el Sindicato de Prensa de Buenos Aires, una voz sindical para disputar las condiciones laborales. La situación no es fácil ante la precarización, los despidos y la constatación de que quienes hablan en nombre del “periodismo” muchas veces son sus jefes o los propietarios de sus medios.

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El politólogo Rasmus Kleis Nielsen señala que la masificación de internet dio herramientas para que más actores puedan expresarse, a la vez que desembocó en un escenario en el que “la producción de noticias es menos atractiva comercialmente, pero no disminuye su significado político y social”. Los propietarios tienen más incentivos para instrumentalizar sus medios, ya que hoy importan más como fuente de poder que como fuente comercial directa. Es decir, más que como un negocio en sí mismo, funcionan como una forma de capturar recursos estatales.

Esas nuevas condiciones son internacionales, pero se procesan a escala nacional. Tanto la historia de los medios en la Argentina como las prácticas recientes de los propietarios de los grandes medios hacen prever que tendrán más incentivos para subsumir sus coberturas políticas a sus intereses como actores y que la autonomía periodística será cada vez menor. Con todas esas reconfiguraciones se encontraría Alberto Fernández en caso de llegar a la presidencia. Y ya anticipó que entiende a la comunicación como un negocio. De lo cual se desprende que esa relación incluirá como parte central el vínculo con los empresarios.

Quizás la gran diferencia es que esa negociación que siempre se dio tras bambalinas hoy es más conocida. Así, que los propietarios del Grupo América vayan a escuchar a referentes del kirchnerismo es leído como un signo de que podrían tratarlos mejor en caso de que volvieran al gobierno. A la vez, los movimientos de los distintos candidatos apuntan a que Clarín es clave para gobernar. En ese escenario, a ninguno le conviene contradecir sus intereses empresariales. Que esas estrategias aparezcan como racionales y lógicas dentro de la realpolitik no implica que no sean un problema para la democracia.
Foto: Ricardo Antúnez
Fuente: Amfibia

Pluralidad de voces y comunicación como derecho de todos los ciudadanos

Mayor libertad, mejores derechos

Por: Silvana Giudici

Cuando el presidente Mauricio Macri sostiene que durante su gobierno se garantiza la libertad de expresión como nunca antes, se basa en hechos comprobables que sustentan cabalmente dicha afirmación. Sin relatos ficcionales, el cambio experimentado en solo 3 años le ha devuelto a nuestro país la consideración internacional. Volvimos a situarnos, a partir del gobierno de Cambiemos, en el ranking de las democracias que respetan la libertad de prensa.La existencia de periódicas conferencias de prensa, la sanción de la ley de acceso a la información pública, el uso acotadísimo de las cadenas nacionales y la austeridad en la distribución de la pauta publicitaria bajo parámetros objetivos y transparentes respaldan la transformación que nuestro país ha experimentado.

La política audiovisual desplegada desde diciembre de 2015 también está fundada sobre los más amplios criterios de pluralidad, siendo el ENaCom un organismo de aplicación en materia de telecomunicaciones y de medios audiovisuales que respeta las minorías parlamentarias dentro de su directorio y que, a partir de distintas resoluciones aprobadas por consenso, va dando cuenta de un cambio sustancial: a nadie se le pregunta línea editorial, ni afinidad partidaria para el otorgamiento de una licencia audiovisual, un registro TIC o un programa de fomento.

Desde su creación, ENaCom ha regularizado infinidad de trámites demorados, en algunos casos inexplicablemente desde 1999. Autorizaciones de radios de baja potencia, o habilitaciones de diversos servicios AM, TV o FM, desbordaban de los cajones de la ex AFSCA, solo por no responder a las preferencias editoriales del anterior gobierno.

Basta revisar las actas de Directorio rigurosamente publicadas en la página web de ENaCom para comprender la dimensión del cambio. 727 licencias audiovisuales fueron otorgadas desde la creación del organismo. 79 licencias más de FM se otorgaron desde el mes de octubre de 2018 a través de concursos simplificados que han permitido a nuevos emisores en las provincias de Jujuy, Mendoza, Tucumán, Santiago del Estero, Formosa, La Rioja, Misiones, Catamarca, Corrientes, Jujuy, Tierra del Fuego, Chaco, Chubut, La Pampa y San Luis contar con sus licencias definitivas.

Se suman a esas adjudicaciones, los 47 “PPP” que se transformaron en licencias definitivas. Los tenedores de esos viejos Permisos Precarios y Provisorios destacaron, como el caso de FM Milenium, nuestra convocatoria de diciembre del 2018 como la ansiada medida que vino a saldar una deuda de más de 30 años. Por otra parte 256 beneficiarios de los Fondos FoMeCA, recibieron su subsidio de esta administración. Al finalizar 2019, se habrán otorgado fondos por más de 450 millones de pesos para el desarrollo, programación y equipamiento de medios audiovisuales comunitarios, sin fines de lucro, ONGs, radios de baja potencia y radios de frontera, cooperativas y comunidades de pueblos originarios. En el siguiente link: https://datosabiertos.ENaCom.gob.ar se puede verificar la lista de organizaciones beneficiarias de Fondos FoMeCA.

Este programa es base de la libertad de expresión, la diversidad y la inclusión de todos los sectores en la comunicación social, de allí la importancia de normalizarlo y transparentarlo. Los medios comunitarios y sin fines de lucro tienen una especial importancia en la vida democrática y deben funcionar como garantía de inclusión de todas las voces, coexistiendo con los medios comerciales y los medios públicos. A través de ellos se evita la concentración y se fomenta diversidad de la matriz de medios.

Por ese motivo, y luego de una auditoria de la SIGEN, que alumbró infinidad de irregularidades en la asignación de fondos FoMeCA llevada a cabo por el AFSCA, y que hoy tramita en sede judicial, ENaCom normalizó los procesos y garantizó la pluralidad a través de concursos transparentes y rendiciones de cuentas que dan testimonio del uso de los fondos que están destinados al fomento de los medios comunitarios, lejos del uso partidario que recibieran con anterioridad. Los beneficiarios del programa FoMeCA no sufren ningún disciplinamiento o condicionante editorial, por el contrario, sus titulares se identifican, en algunos casos, como activos militantes de sectores políticos adversos al gobierno nacional.

Como parte de la política audiovisual desplegada, fijamos normas de protección para la industria audiovisual nacional, y la televisión abierta a fin de darle competitividad a la producción audiovisual independiente y contribuir a que nuestras producciones cinematográficas, series y unitarios puedan competir globalmente ante el cambio de paradigma en el consumo audiovisual que plantean las nuevas plataformas de contenidos.

Sin dudas, el fomento de la pluralidad de voces y el respeto por todas las opiniones hace que nuestra democracia se vea fortalecida y que la Argentina sea hoy considerada en el continente, como uno de los países líderes en materia de libertad de expresión.

A la vez que se fue desplegando el más ambicioso plan de conectividad a cargo del vicejefe de Gabinete, Andrés Ibarra, fuimos estableciendo todas estas medidas para fomento de contenidos audiovisuales. El acceso a internet dentro de la revolución de las telecomunicaciones es nuestra prioridad y se conjuga con la política audiovisual a fin de garantizar que cada ciudadano, no importa el lugar donde viva tenga acceso a la información, la pluralidad informativa y contenidos audiovisuales de calidad.

Para nosotros, la comunicación social, el acceso a las nuevas tecnologías de la información y la pluralidad de medios y contenidos audiovisuales es un derecho genuino de los ciudadanos. Nunca más los argentinos podemos poner en riesgo nuestra libertad en manos de gobiernos autoritarios que creyeron que al controlar los medios de comunicación podían controlar la opinión de la población.

La autora es presidenta del Ente Nacional de Comunicaciones (ENaCom)
Fuente: Diario La Nación

Derecho a la comunicación para todos y todas

Los grupos hegemónicos se victimizan, incumplen las leyes, pero logran más poder y hacen que el Estado los subsidie y que todos paguemos sus malos negocios

Por: Miguel Rodriguez Villafañe
La libertad de expresión debe garantizar el derecho a la comunicación para todos, de manera inclusiva, porque es un derecho humano esencial. En función de ello no cabe el condicionamiento tecnológico-comunicativo para acceder a frecuencias de radio y TV y menos reservarlas sólo para los que detentan fines comerciales. Resulta necesario, en consecuencia, que se busque asegurar condiciones estructurales que contribuyan a la expresión de las ideas sin discriminaciones y menos dependiendo sólo de la lógica de los mercados.También el derecho a la libertad de expresión igualitaria debe garantizarse territorialmente, para que cada persona o pueblo en su ubicación espacial tenga la posibilidad de hacer conocer lo que piensa o hace, en el derecho a desarrollar su presencia, de lo contrario se afecta gravemente la autonomía comunicacional. Las personas y los pueblos se pueden realizar integralmente cuando logran hacer conocer lo que piensan y sienten. Ello involucra al verdadero federalismo.

Todo ello es garantizado, en gran medida, por los medios sin fines de lucro: cooperativos, mutuales, comunitarios, alternativos, populares, universitarios, gremiales y de los pueblos originarios. También los medios comerciales que no pertenecen a los grupos hegemónicos concentrados en Buenos Aires.

Aquella lucha
Esta problemática fue central en la lucha por una nueva ley de comunicación para la democracia. Una norma que también trató de evitar que los medios sean controlados por un reducido número de empresas. La pluralidad de voces es esencial para el funcionamiento de la democracia.

En la pelea por la norma que reflejó los principios antes desarrollados, fue fundamental el papel que cumplió la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Ella impulsó la ley y puso en juego su gobierno, su persona y su familia y aún hoy sigue sufriendo de la persecución de los medios hegemónicos y la imposición de un discurso único en contra de ella.

Llama la atención entonces, que el precandidato presidencial Alberto Fernández, compañero de fórmula de Cristina, en una entrevista que le hiciera el periodista Martín Piqué para el diario “Tiempo Argentino” haya sostenido, que “en la sociedad moderna los medios son negocios. Ese fue uno de los errores de la Ley de Medios (SIC). No se puede dejar en manos de una entidad sin fines de lucro un proyecto comercial (…), la realidad es que esa ONG, o esa universidad no tiene capacidad de competir con una sociedad anónima que pone una torta de dinero para traccionar personas y audiencias”.

Lo afirmado por Alberto Fernández responde a un pensamiento que subordina la comunicación a una cuestión de mercado y niega la presencia de otras voces que no sean la de los grandes capitales mediáticos. Aún más, resultan erróneas en un contexto en el que el gobierno de Mauricio Macri mutiló ilegalmente mucho de la esencia de la ley 22.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, privilegió la concentración y distribuyó la pauta publicitaria entre los grandes medios.

Una cautelar

Por su parte, la jueza Rita María Ailan, del Juzgado en lo Contencioso Administrativo Federal N°6, con fecha del 23 de mayo último dispuso, como “medida cautelar interina la suspensión de los efectos de las Resoluciones de la AFIP” por grandes deudas. La medida había sido solicitada por las empresas dueñas de los diarios Clarín y La Nación. De acuerdo a la resolución judicial, ambas firmas sostuvieron, que “la ejecución forzosa de la deuda las colocaría en una situación de iliquidez que podría impedir la edición y distribución de sus productos periodísticos, afectándose así la actividad periodística”.

Mientras tanto, a las radios sin fines de lucro, no obstante es obligación legal, no se les pagan los dineros adeudados del Fondo de Fomento Concursable de Comunicación Audiovisual (FoMeCA) para proyectos aprobados del año 2015. Estos dineros provienen de los gravámenes y multas por incumplimiento de la ley, no salen del presupuesto nacional y para obtenerlos hay que presentar proyectos que se evalúan y deben ser aprobados, los que han quedado sin los aportes que les corresponde. Además, no se les pauta publicidad oficial.

A su vez, el gobierno le ha garantizado al Grupo Clarín no solo el privilegio de tener la palabra única en la información sino también el manejo de la conectividad, al permitir la fusión con la empresa telefónica Telecom. Hay que aclarar que la conectividad, es decir la posibilidad de contar con servicios de ancho de banda y otros propios de la comunicación actual, son fundamentales para las radios y TV, como el papel para los medios gráficos.

Ni derecho a la protesta
La Fiscalía Penal Contravencional y de Faltas N°12 de la Ciudad de Buenos Aires abrió una causa judicial contra los comunicadores populares y dirigentes sociales y políticos que participaron pacíficamente el pasado 17 de diciembre, de una manifestación ante el Ente Nacional de Comunicaciones (ENaCom) y luego en Canal 13, para que se incluya a las televisoras comunitarias en la grilla de cable como corresponde. A la protesta legítima de los medios no comerciales se la sanciona.

Los grupos hegemónicos no cumplen las leyes, se victimizan, pero logran más poder monopólico y hacen que el Estado los subsidie y que todos paguemos sus malos negocios. Pero cuando se pide que se potencien los medios públicos y garanticen la democratización de la palabra en medios sin fines de lucro, se lo plantea como deficitario, contrario a la responsabilidad estatal. Inaceptable.
*Exjuez Federal. Abogado constitucionalista
Fuente: Agencia de Noticias Solidarias

Alberto Fernández: “Con la Ley de Medios se mezcló todo, porque estás afectando mi libertad de decir”

Alberto Fernández, dialogó con Cynthia García, corresponsal de la revista uruguaya Caras y Caretas, entre otros temas volvió sobre el tema de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, comenzó diciendo Fernández: 
“El otro día le comenté a un periodista de Clarín algo que después dije en TN: “Ustedes son unos fenómenos. Cuando yo criticaba a Cristina, yo era la estrella dorada de ustedes. Ahora, yo critico a Macri y me borran de todas sus páginas. No solamente me borran, me castigan”. La respuesta, tan honesta como insoportable, fue: “Lo que pasa es que ahora estás cerca de Cristina””.

Lo que pasa es que algunas cosas del gobierno de Cristina (Fernández de Kirchner), como la Ley de Medios (SIC), o la política con relación a la justicia, fueron leyes que aparentemente no fueron sostenibles políticamente. Sin embargo, hoy parecería claro que no se puede gobernar sin una reforma de la Justicia y de la prensa
Hay un punto donde se complotan la Justicia, el poder y los medios para avanzar contra un opositor, que es un opositor común a los tres y generar imágenes y generar daños. Lo peor de todo es que utilizan la ley para perseguirlos.

En esas condiciones, la defensa de la democracia termina siendo una ingenuidad.
Exactamente. Ahora, este debate yo creo que no se resolvía, como se resolvió, con la Ley de Medios (SIC). No era el instrumento para resolverlo. En Argentina esta ley sirvió para plantear este debate y esa batalla cultural claramente se ganó. Hoy, cuando leés Clarín, sabés lo que leés, y cuando leés, PáginaI12, sabés lo que leés. Cuando mirás C5N, sabés lo que mirás, y cuando mirás TN, sabés lo que mirás.

¿Para vos los medios tienen que ser un negocio? Te lo escuché decir en un reportaje hace unos días.
No! Cuando digo que los medios son un negocio, estoy describiendo una realidad y, además, estamos advirtiendo que están traficando información.

La ley de Servicios de Comunicación Audiovisual acotaba la cantidad de licencias, ese era el quid de la cuestión, limitar licencias a los cuasimonopolios.
Eso objetivamente no se resolvía con una ley de medios (SIC), eso se resolvía con una ley de defensa de la competencia, con la ley antimonopólica, con la ley de defensa del consumidor. Con la Ley de Medios (SIC) se mezcló todo, porque estás afectando mi libertad de decir.

La ley no regula contenidos, regulaba el espectro de las licencias.
Relativamente.

¿Hay que regular la cantidad de licencias?
Sí, es un tema que hay que regular de otro modo. Pero, incluso, después de esa ley, el grupo Clarín se hizo dueño de una telefónica. Algo no funcionó en esa ley, en los hechos algo no funcionó. Yo comparto que tenemos que multiplicar las voces. Hay que dar una respuesta a esos sectores de la sociedad civil. Soy consciente de que vivimos diez años en guerra. Y que Clarín fue parte de esa guerra. No lo digo yo, lo dijo Julio Blanck cuando dijo que hacían “periodismo de guerra”. Julio fue un amigo querido mío, un tipo con una enorme honestidad al que Clarín nunca le perdonó semejante acto de sinceridad. Pero creo que él dijo honestamente lo que veía.

Yo espero que Clarín se entere de que la guerra terminó. Todos los argentinos queremos terminar ese tiempo y el único que no se enteró fue Clarín. Parecen japoneses en la isla que siguen como si la guerra no se hubiera terminado. Y siguen haciendo las mismas cosas que ellos provocaron y de la que ellos decían ser víctimas. No estoy diciendo que demos por superado el tema, no estoy diciendo que este statu quo me gusta. No, no me gusta, es muy peligroso. Este statu quo, en el cual Clarín dice que yo soy abogado de Cristóbal López… nunca en mi vida lo defendí a Cristóbal López.

También creo que si la prensa fuera tan importante para el electorado, Cristina no podría haber llegado al punto al que llegó. Pero es muy irritante ver cómo tergiversan la verdad.

Alberto Fernández sobre la Ley Audiovisual: “No podés dejar en manos de una entidad sin fines de lucro un proyecto comercial”

Tal vez funciona mejor donde no está sembrada la política.
El otro día un periodista en Animales Sueltos dijo que yo me había reunido con Magnetto [Director Ejecutivo del Grupo Clarín]. Nunca me reuní con Magnetto. Y además quiero aclarar: si algún día él quiere reunirse, lo voy a hacer, me voy a reunir con Magnetto a la vista de todo el público. Voy a ir a la cancha de River un día que juegue de local para que me vean todos hablando con Magnetto porque no tengo nada que esconder.

Es verdad, dijeron que cenaste con Héctor Magnetto.
Hace 11 años que no lo veo. Más allá de todas las historias que se tejieron. Nunca en mi vida volví a ver a Magnetto desde el día que me fui del gobierno. No entiendo para qué generan esa cosa truculenta de que hubo un encuentro secreto.

Porque te están “construyendo” una nueva imagen.
Bueno, ahí tenés la prueba.

¿Cómo pensás enfrentar al Alberto que te van a construir?
Así, enfrentándolos, diciendo. Porque es la única posibilidad que me queda. Porque cuando mienten, la única posibilidad es desmentirlos; no me queda otra.

Lo que sí, yo ahí tengo una diferencia con Cristina con lo que hizo durante mucho tiempo. Yo soy de los que creen que el que calla otorga, yo no voy a otorgarles nada.
Fuente: Caras y Caretas

“Los límites entre la TV, las redes sociales y los sitios digitales se han nublado”

Sostiene Darío Turovelzky, vicepresidente senior de Viacom International Media Networks & Viacom International Studios

Por: Dolores Graña
Nada más codiciado por estos días en la industria audiovisual que la mirada capaz de detectar la siguiente innovación, la que vuelva a cambiar el modo en que se producen y se consumen contenidos a nivel global. Nadie sabe cuál será ni cuándo ocurrirá, pero el consenso es que es solo cuestión de tiempo. “Ya estamos construyendo un futuro sabiendo que los límites entre lo que es TV, redes sociales y sitios digitales se han nublado”, señala Darío Turovelzky, vicepresidente senior de Viacom International Media Networks & Viacom International Studios, quien dirige no solo el rumbo artístico de Telefe, el canal más visto en nuestro país, sino también la estrategia de producción de contenidos del resto de los canales del grupo norteamericano para América Latina, entre los que se cuentan Paramount Channel, Comedy Central, Nickelodeon y MTV. Y es en el poder de los contenidos, en su capacidad para desvelar nuestras noches de maratones y hacernos polemizar con desconocidos en las redes sociales, en el que confían su futuro. “La frase eterna es que el contenido es el rey; yo diría que actualmente es el rey, la reina y la corona, todo junto”, se ríe Turovelzky.

¿Cómo le explicaría qué es la TV a un chico de quince años que jamás vio un programa en vivo? ¿A qué se dedica una compañía que hace “entretenimiento” y a qué apuesta su futuro?
Le preguntaría: “¿Qué te gusta ver? ¿Qué mirás?”. Y le diría que eso también es “televisión”, porque también puede verlo por esa pantalla. Por otro lado, tengo como ejemplo muy claro a mis cuatro hijos. Miran TV básicamente por mí, y saben lo que hacemos, aunque quizá no lo conocen por la pantalla tradicional. Ahí está el punto: entender los medios y el entretenimiento de un modo que no es aquel al que estamos acostumbrados a percibirlos. Hoy nuestro gran desafío está en diversificar nuestro contenido a través de todas las plataformas. Privilegiando el contenido, desde ya: sin buen contenido, por más plataforma nueva o tradicional que exista, no hay forma de que llegue a las audiencias. Te doy un ejemplo concreto: mi hijo rara vez vio La Voz Argentina por Telefe, pero sabe perfectamente quiénes eran los participantes, los jueces y lo que pasó en cada instancia de la competencia. Los veía en las redes sociales, en la plataforma digital, en telefe.com. Si el contenido es bueno, de algún modo llega. La TV abierta tiene una “boca” enorme y sigue siendo el medio más masivo. Pero volviendo a mi hijo de 13 años como ejemplo del cambio, quizá no ve la hora y media de programa, pero ve sus contenidos. La verdad es que estamos construyendo hacia el futuro sabiendo que ya hoy están nublados los límites entre la TV, una red social, un sitio digital y un podcast: todo converge en un contenido. Cuando no te sumás, cuando no te aggiornás, ahí pasás a ser el Kodak de este mundo.

La dificultad actual de las plataformas es que los productores de los contenidos no suelen ser sus propietarias ni pueden imponerlas como “pantalla de origen”, lo que hace que tengan que salir a competir con un enorme universo de posibilidades. ¿Cuánto deberá cambiar el proceso de creación hacia el futuro ante este desafío?
Nosotros tenemos un equipo enorme que trabaja en el desarrollo de contenido, ya sea original o adquirido, por tomar el ejemplo de ¿Quién quiere ser millonario? Ya en esa primera base del proyecto se plantea cómo será la diversificación y fragmentación de contenidos de ese proyecto para la mayor cantidad de plataformas. Tomemos una ficción, como 100 días para enamorarse: al aire saldrán los capítulos tal y como fueron filmados. En digital ofreceremos un contenido exclusivo que complementará lo que se vio al aire, que tendrá valor y sentido incluso sin la ficción. Es decir, desde la génesis de cada uno de los proyectos comenzamos a diversificar. Y después tenemos un tema de “ventaneo”; es decir, cuántos días después de verse al aire estará disponible el contenido en una OTT (N. de la R.: siglas en inglés de Over The Top: servicios audiovisuales brindados a través de internet). Para cada caso es distinto: hay proyectos en que preferimos que la segunda ventana sea la pantalla de TV abierta. Trabajamos con un equipo local y panregional de Business Intelligence que nos da mucha información de nuestras audiencias, sus gustos y sus sabores. Ese dato duro, combinado con las sensaciones más subjetivas de los creadores -su “entraña”, si querés-, nos ayuda a tomar las decisiones.

Pero ya nadie vive de la TV abierta y cada vez lo hará menos en los próximos años…
Nosotros somos creadores de historias no solo a través de nuestras pantallas, como Telefe, Comedy Central, MTV o Paramount, por mencionar algunas. Hace un año, exactamente, en mayo de 2018, lanzamos Viacom International Studios, o VIS como lo llamamos, con la intención de separar nuestros canales de lo que es la producción de contenidos, nuestra productora. Desarrollamos, producimos y realizamos contenidos también para terceros. Presentamos 10 proyectos el año pasado, de los cuales el 85 o 90% ya está en preproducción para distintos clientes: desde los Netflix de este mundo, a Amazon, Antena 3, Atreseries y, por supuesto, nuestro canales. Yo llegué ayer de LA Screenings, donde presentamos una alianza con la mayor productora turca, cuyo resultado es una ficción hablada… en mexicano, pero pensada para toda América Latina. O Atrapa a un ladrón, para el que adquirimos de Paramount Pictures el clásico de Hitchcock Para atrapar al ladrón y contratamos a Javier Olivares, el creador de la española El ministerio del tiempo y la adaptamos a serie con un elenco mitad español y mitad argentino, que se verá en Paramount Europa. Creemos que si sos dueño de tus contenidos y podés distribuirlos en cualquier plataforma, en cualquier territorio, y para cualquier cliente, eso es lo que hará la diferencia en los próximos años.

¿Qué les dice el Business Intelligence sobre el público argentino? La adopción de las nuevas tecnologías ha sido vertiginosa en estos últimos dos años a nivel local, incluso en el consumo de series argentinas por fuera de las pantallas abiertas ¿Cuál es la fórmula para quitarle un par de ojos a Netflix o hacer que Netflix sume ojos a sus contenidos en los próximos años?
Si bien en algún punto es competencia, la calidad de Netflix nos obliga a elevar la vara. Por supuesto que no hay razón para que contenidos nuestros no se vean allí, o en Amazon, o en Hulu. Y al público argentino, si le das un buen contenido, tanto en las historias como en las imágenes, aparece. Está acostumbrado ya a ver la TV de otro modo, con cierta sofisticación de imagen que si no está presente, sea la pantalla que fuere, te quita atractivo. Tomemos el caso de Sandro de América: era una serie espectacular dirigida por Adrián Caetano, cada capítulo era como una película, y si revisamos cómo se emiten las series aquí en TV abierta, habríamos estado obligados a emitirla una vez por semana a lo largo de tres meses.

Nadie le da tres meses a una serie…
Claro, había algo de los nuevos hábitos de consumo que no coincidía con esos tres meses de emisiones semanales. Pensamos cómo congeniar lo que sabemos -que vos y yo nos “clavamos” tres o cuatro capítulos de madrugada de la serie que estamos viendo- con las posibilidades de la pantalla lineal. En algún momento quizá innovemos y pasemos cinco capítulos consecutivos en TV abierta, pero en ese momento se nos ocurrió plantearlo como un acontecimiento televisivo: transmitir los doce episodios en apenas tres semanas. Y reventó. Ese cambio de hábito nos trajo 15 o 16 puntos de rating a lo largo de los doce episodios, con un 45% de share. Y eso en la TV abierta ya no pasa. Pero claro, si el contenido no es bueno, no puede hacerse. Por eso vuelvo a la génesis del contenido. El contenido es el rey, como dice la famosa frase, pero ahora creo que es también la reina y la corona juntas. Con un buen contenido se pueden crear nuevos modos de atraer al público que no existen hoy. Pensemos que en estas plataformas donde tenés tantas series juntas, seguramente ves muchas al mismo tiempo y muchas quedan sin terminar. Acaso exista la posibilidad de que estemos yendo hacia una época parecida a los comienzos del cable, donde hacías zapping entre 180 canales y no sabías qué ver. A algunos espectadores, si les decimos: “Te ofrecemos este programa este día y a esta hora”, les ordenamos el cómo ver ficción. Estamos en plena transformación y nadie sabe exactamente hacia dónde vamos. Lo que no podemos dejar de hacer es innovar: en contenidos, en comunicación y en talento. Y en esta sinergia de plataformas es importante tener además la sinergia de la medición.

El estándar de la industria en los Estados Unidos toma en cuenta la audiencia de los contenidos a través de múltiples plataformas y en un lapso de siete días posteriores al estreno en la pantalla. ¿Existe un consenso en la industria local de que debe adaptarse una medición similar para reemplazar el rating tradicional en el corto plazo?
Es clave. Si sumamos los doce puntos que hizo ¿Quién quiere ser millonario? días atrás en la TV con las vistas que tuvo en redes sociales, en YouTube, en nuestras propias plataformas, y la cantidad de espectadores que graba el programa para verlo con tranquilidad el fin de semana, todo eso es la audiencia real del programa. Eso es lo que se debería. No quiere decir que lo digital no se mida hoy aquí, pero no puedo sumar peras con manzanas. Tratemos entonces de contabilizar manzanas con manzanas y ponerlas en un mismo cajón.

¿Qué es lo que falta?
Cuando digo que todos tienen que ponerse de acuerdo, me refiero a todos, los anunciantes también. En ese trabajo estamos, también con las compañías que proveen la tecnología, con todos los actores de la industria. Todos apuntamos a lo mismo: a que sea una medición integral. Es el caso de muchas series locales que en Flow funcionan muy bien pero en pantalla van decayendo con el correr de los capítulos y se cree que les fue “mal”. Pero no es así. Me parece que hay que hacer un switch en todas nuestras cabezas. Se suele decir que la TV se murió, pero no es cierto: el contenido está más vivo que nunca, es la TV la que pasó a ser una plataforma más para verlo. Pero es la más masiva, y su masividad hace que la gente siga su contenido también en otras plataformas. Pedimos entonces que la medición englobe ese total.

La TV argentina parece haber encontrado refugio en el vivo, en la cobertura de los grandes acontecimientos públicos, las noticias y los deportes. ¿Cómo cree que se plasmará de aquí en adelante la actualidad en pantalla local tras esta fragmentación de audiencias y contenidos?
Pasa algo parecido a lo que estamos hablando: a través de las redes sociales, nuestras señales de noticias alcanzan a públicos a los que les interesan los contenidos de actualidad pero no ven noticieros. O ven notas específicas que les interesaron en YouTube o en nuestro sitio digital. Si sabemos que buena parte de las noticias del día, de la agenda de las señales de noticias, está en Twitter a las siete de la mañana, ¿para qué me voy a sentar a la una del mediodía para que me las vuelvan a contar del mismo modo? Por eso creemos que todo pasa por el enfoque y el valor agregado. En eso estamos trabajando mucho con Roberto Mayo, director de Noticias. Hacia el futuro, es clave repensar el contenido y el punto de vista.

Hablaba de la importancia de los talentos para poder competir globalmente. A principios del siglo XXI, la Argentina era el cuarto exportador mundial de contenidos, detrás de los Estados Unidos, Gran Bretaña y Holanda. En este momento, en pleno auge de las ficciones en idioma no inglés, nuestros competidores tradicionales, como México y Brasil, y nuevas potencias televisivas, como Turquía, Corea e Israel, nos han superado ¿Qué cambios se necesitan implementar para que la Argentina se asegure un futuro de relevancia en el mercado de contenidos?
Sin duda perdimos el camino. El contenido argentino, per se, tiene una dificultad: el español argentino, que “viaja” poco, como ocurre también con el acento chileno. A nivel de la región, funciona más el peruano o el colombiano. Es el famoso “español neutro”. Por eso también es que creamos el VIS; es la forma de demostrar que podemos producir más allá de la Argentina. Aquí tenemos once estudios, pero también tenemos equipos en San Pablo, Río de Janeiro, Bogotá, Ciudad de México, Canadá y un largo etcétera. Podemos producir en cualquiera de esos países, y en cualquier idioma, en cualquier español. Obviamente, para poder concentrar la producción es que estamos en México, de modo que tanto cualquier país de habla hispana como el mercado hispanohablante de los Estados Unidos sea cercano. Por supuesto que para que “viaje” una historia tiene que ser universal. Mirá, si no, lo que pasó con Sres. Papis. Lo creamos en Telefe y se vendió a Chile. La versión de Mega se vendió a México y desde allí ya llegó a veinte países, entre ellos Serbia y Eslovaquia. Quiere decir que en su trama hay algo de identificación y empatía capaz de atravesar las barreras culturales. En definitiva, con la mirada hacia el futuro, el problema de los contenidos argentinos en el exterior es ante todo el idioma. Pero nos miran mucho, sobre todo porque aquí hay un talento increíble: autores, directores, productores. Y delante de las cámaras, por supuesto: lo demuestra la enorme cantidad de intérpretes trabajando en otros países, como España y México, y el número de actores que hoy en día se preparan para poder trabajar en castellano neutro en el futuro inmediato. La industria argentina es sofisticada, apasionada y creativa, tiene mucho empuje. Como obstáculo, es bastante fácil de remover.

Dos tips para el futuro

Inteligencia artificial

  • Desde la medicina hasta los medios, hay un campo enorme para explorar que luego será commodity. Tendrá un crecimiento exponencial

Contenidos

  • Seguirán siendo la apuesta, aunque seguramente se verán con otra tecnología. El que tenga la capacidad de desarrollar el mejor contenido y difundirlo cross-platform será quien pueda sostenerse

Foto: Alejandro Guyot
Fuente: Diario La Nación

Reabren el debate sobre Tecnología de la Información y Comunicación Audiovisual

La comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión del Senado retomará mañana la discusión sobre el proyecto de ley que modifica las leyes sobre Tecnología de la Información y las Comunicaciones y de Servicios de Comunicación Audiovisual.

A la audiencia prevista para las 15 en el anexo de la Cámara alta fueron convocados la titular del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), Silvana Giudici, y representantes de la Asociación de Teledifusoras Argentina (ATA), la Asociación Argentina de Televisión por Cable (ATVC) y la Cámara Argentina de Internet (Cabase).

Además, estarán miembros de la Cámara de Productores de TV, de la Cámara Argentina de Cableoperadores Pymes y del Sindicato Argentino de Televisión, Telecomunicaciones, Servicios Audiovisuales, Interactivos y de Datos.

En el primer artículo de la iniciativa presentada por el senador nacional Alfredo Luenzo (PJ_Chubut), quien preside la comisión, se declara de interés público el desarrollo de las Tecnologías de la Información y las comunicaciones, las Telecomunicaciones, y sus recursos asociados, estableciendo y garantizando la completa neutralidad de las redes.

El objetivo, explica, es “posibilitar el acceso de la totalidad de los habitantes de la Argentina a los servicios de la información y las comunicaciones en condiciones sociales y geográficas equitativas, con los más altos parámetros de calidad”.

También aclara que la norma “es de orden público y excluye cualquier tipo de regulación de los contenidos, cualquiera fuere su medio de transmisión, a excepción de los contenidos difundidos por los servicios de radiodifusión por suscripción, por vínculo físico o radioeléctrico, resultándoles aplicable la regulación prevista a tal efecto en la Ley 26.522”.

Las videollamadas con hologramas en tiempo real será el “Buque insignia” del 5 G, afirman Telcos

Las empresas Verizon y Korea Telecom (KT) probaron con éxito el lunes la primera llamada telefónica con imagen holográfica basada en tecnología 5 G.

Las empresas de telecomunicaciones Verizon y Korea Telecom (KT) probaron con éxito el lunes la primera llamada telefónica con imagen holográfica basada en tecnología 5 G, a través de una demostración que contó con la presencia de los máximos representantes de ambas empresas en Seúl, según informaron medios especializados.

En el encuentro, además, se discutieron las maneras de expandir la asociación y el desarrollo del holograma en vivo para videollamadas, informó el periódico Korea Herald.

Las investigaciones hacen que aquella icónica escena del filme StarWars en la que la princesa Leia enviaba un mensaje con su imagen almacenada en un droide sea superada por las comunicaciones telefónicas en un corto lapso.

Según recoge koreaherald.com, ambas empresas coincidieron en que se trata de la primera conexión exitosa 5G “end-to-end” (de extremo a extremo).

Lowell McAdam, CEO de Verizon, anunció que ambas empresas continuarán “trabajando juntas para liderar el mercado global del 5G”.

En ese sentido aclararon que, para este y otros desarrollos, es esencial la cooperación global en el desarrollo de la red 5G, por tratarse de iniciativas que requieren alta velocidad en la transmisión de datos y un volumen de tráfico masivo.

El vocero de KT afirmo que los llamadas de video holográficas en 3-D serán el buque insignia del 5G.

“A través de las videollamadas holográficas, los usuarios podrán conocer a una persona que está alojada en un área remota en tamaño real, en tiempo real”, añadió.