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Mar del Plata
Martes, octubre 20, 2020

La Unmdp firmó un convenio con una cámara del sector audiovisual para tener un “mejor periodismo”

Aseguran que la intención es trabajar con mayor profesionalismo, con el objetivo de otorgarle nuevas herramientas a los profesionales.

La Universidad Nacional de Mar del Plata firmó un convenio con la Cámara Argentina de Productores y Realizadores de Contenido Audiovisual que nuclea a los trabajadores que impulsan proyectos autogestionados con el fin de potenciar a ambas entidades.Juan Carlos Blanco, presidente de Caprica, y el rector de la Universidad Nacional Alfredo Lazzaretti le pusieron su firma al acuerdo que tuvo lugar en las oficinas del rectorado del complejo académico. En este sentido, el referente del organismo que nuclea a los trabajadores audiovisuales reconoció que este convenio “permite demostrarle a todo el país que Caprica hace las cosas bien y de manera prolija”.Asimismo, Blanco agregó que “la intención es tener un mejor periodismo y trabajar con mayor profesionalismo“, como asimismo otorgarle a la Universidad Nacional variadas herramientas para perfeccionar a cada uno de los profesionales. “Es la manera de defender a cada uno de los realizadores y productores”, conluyó.Por su parte, Lazzaretti destacó la apertura de las tecnicaturas dePeriodismo Digital y de Comunicación Audiovisual que tuvieron lugar a comienzos del ciclo lectivo, lo que representa el lugar que tienen los trabajadores audiovisuales en el establecimiento. “Es muy positivo este convenio porque creemos que quienes producen productos similares se junten para unirse y tener presencia”, manifestó.Desde la Universidad es fundamental apoyar a las pequeñas y medianas empresas del mundo audiovisual. Lo importante es generar crecimiento y desarrollo. Generar un polo audiovisual significa nuevos puestos de trabajo“, finalizó el rector.

Alberto Fernández sobre la Ley Audiovisual: “No podés dejar en manos de una entidad sin fines de lucro un proyecto comercial”

Definiciones de Alberto Fernández sobre el futuro de los medios públicos, la relación con el periodismo, el rol de las empresas mediáticas, los “errores” de la Ley de Audiovisual y el mensaje al Grupo Clarín: “Dejen de disparar, que conmigo, la guerra se terminó”

Por: Martín Piqué
Alberto Fernández sabe que una de las cuestiones que va a resurgir en estos días es la polémica pendiente sobre la concentración del mapa de medios. El candidato y ex jefe de Gabinete entiende que todo lo que involucre al Grupo Clarín es un tema de debate sensible en las filas del kirchnerismo. Como representante de una fórmula y una coalición con vocación de triunfo –lo que explica la voluntad de ampliar las bases-, Fernández deberá convivir con la heterogeneidad. Con visiones contrapuestas y, posiblemente, algunas tensiones. Todo esto, sin embargo, no resulta en que el hombre elegido para encabezar la fórmula del peronismo y sus aliados vaya a archivar sus posturas. Un ejemplo es su postura en materia de Ley de Medios (SIC), compra de Telecom por parte de Clarín y la llamada ‘batalla cultural’. “La verdad, conmigo la guerra se terminó. Por favor, terminen la guerra”, exhorta Fernández en este tramo de la larga entrevista que le concedió a Tiempo Argentino.

Julio Blanck definió al “periodismo de guerra” como el tipo de línea editorial que el Grupo Clarín encaró frente al kirchnerismo desde el conflicto por la resolución 125 en adelante. Usted, últimamente, dice que algunos se parecen al soldado japonés perdido en una isla del Pacífico que cree que la Segunda Guerra no terminó. ¿Ese periodismo de guerra se termina con usted de candidato, o seguirá igual?
Yo espero que se termine la guerra, también la guerra mediática.

En estos últimos días, sin embargo, se leyeron algunas informaciones sobre usted, en la mayoría de los casos forzadas hasta ser casi risueñas. De un tono muy beligerante.
Son los japoneses, son los japoneses…

Hablaron de una deuda de expensas en el country. No descarte que se metan con su familia.
Ya lo han hecho. Se metieron con mi hijo (Estanislao Fernández Luchetti, de 24 años, que es diseñador gráfico y se lo conoce como Dyhzy por su personaje drag queen, NdR). Pero está claro, la verdad es que lo que no van a hacer es hacerme reaccionar. No hay problema. Yo lo que estoy convencido es que la Argentina no puede seguir en la lógica de la pelea perpetua. Ningún país avanza así. Quiero terminar con todo esto. Ya tuvimos una época en la que había periodistas militantes y periodistas en la guerra. Ya está, ya pasó. La verdad, conmigo la guerra se terminó. Dejen de disparar como si la guerra siguiera.

Uno de los frentes de batalla de esa guerra era la ley de Medios (SIC). Lo que algunos definieron como la puja por la desconcentración del mercado comunicacional. El Grupo Clarín siguió creciendo a pesar de todo y con el gobierno de Macri llegó a su dimensión más grande. ¿Hay que convalidar al Grupo con su dimensión actual, o quizá habría que pensar algún límite? Le pregunto, sobre todo, por las últimas incorporaciones.
¿Por Telecom?
Claro.
Estamos en un Estado de Derecho. Y todo el mundo sabe que yo siempre pensé, siempre lo dije, que el Grupo Clarín no debía acceder a Telecom. Se lo decía a Kirchner cuando era Jefe de Gabinete. Ahora, bueno, la verdad es que compraron el Grupo Telecom y el Estado Nacional convalidó absolutamente todo. Y cuando eso ocurre los derechos empiezan a adquirirse. Y empieza a haber derechos adquiridos. Esa discusión, por lo tanto, es una discusión vana. No tiene mucho sentido. Además, si el Grupo Clarín, como consecuencia de esto, tiene alguna posición dominante o alguna posición para-monopólica o cuasi-monopólica, se resuelve con las leyes de Defensa de la Competencia y de Defensa del Consumidor. Y esas son las leyes que tenemos que utilizar para ver si el Grupo Clarín incumple algunas de esas cosas. Pero no se resuelve eso con la ley de Medios (SIC). La Ley de Medios  (SIC) puede ser una gran herramienta si es que queremos multiplicar voces, y si queremos promover algo que, recuerdo, en esencia es un negocio. Porque ese fue uno de los errores de la Ley. Cuando la Ley dice que un tercio del espectro debe estar en manos de ONGs y de entidades sin fines de lucro. Porque no podés dejar en manos de una entidad sin fines de lucro un proyecto comercial. No es posible eso.

¿Las entidades sin fines de lucro no pueden tener medios?
Pueden tenerlos, pueden. Pero en cierto lugar esto empieza a ser un problema.

¿Usted cree que el error fue haberle dado a ese sector el 30% del espectro
El error es pensar que puede una ONG tener una radio y competir con una radio que tiene una capacidad de contratación de locutores, de periodistas, de músicos, infinitamente mayor. Porque entonces nosotros creamos dos radios pero hay una que concentra la atención del público. Eso es el resultado de no advertir que los medios de comunicación son negocios. En la sociedad moderna son un negocio. Hay proyectos alternativos, muy respetables, que ojalá se desarrollen y ojalá crezcan. Ustedes saben que siempre he apoyado lo de Tiempo Argentino pero que se hacen con mucho esfuerzo y en medio de una selva, en la que las desigualdades son muy grandes. La ley de Medios no sirvió para aquello que quería servir. Sin embargo, sí sirvió para algo en lo que sí ganó claramente: que es la batalla cultural. O sea, se instaló en la sociedad el quién es quién en cada medio. Por eso, cuando hoy alguien lee Clarín sabe lo que está leyendo. Cuando lee La Nación sabe lo que está leyendo. Cuando lee Tiempo Argentino o PáginaI12 sabe lo que está leyendo. Cuando mira C5N sabe lo que está mirando y cuando mira TN sabe lo que está mirando. Y si uno elige creer en eso, es un problema de cada uno. Esa batalla la ganó la Ley de Medios (SIC). Cristina la ganó con creces. Por eso, muchos de esos grandes medios han perdido toda credibilidad. Toda credibilidad.

También han caído en audiencia.
Han caído en audiencia porque han perdido mucha credibilidad. Yo creo que esa batalla se ganó. Es la impresión que tengo.

Me sonó fuerte eso que dijo de que la comunicación es un negocio.
¿Y qué es?

Yo no digo que no lo sea. Pero no es sólo un negocio.
Pero así está planteado.

Pero hay cosas que están planteadas que se pueden modificar.
Así está planteado por el sistema. Lo que yo digo es que vos tenés que buscar cosas más ingeniosas que decir le doy un tercio del espectro radial a una ONG. Porque la realidad es que esa ONG, o esa universidad, no tiene capacidad de competir con una sociedad anónima que pone una torta de dinero para traccionar personas y audiencias.

En muchas partes del mundo hubo y hay experiencias en las que los medios públicos o los medios sin fines de lucro han disputado audiencia de una manera exitosa. En la Argentina también.
El canal 7 de mi gestión ganó ocho Martín Fierro. La verdad, competía. Y ahí empezó la producción local.

En un eventual gobierno suyo, ¿tratará el Estado de compensar el poder de los multimedios o de los grandes grupos de la comunicación?
Yo no tengo ninguna duda de que los medios públicos deben existir. Pero los medios públicos deben entenderse para qué sirven. Los medios públicos no son medios públicos que contrarrestan a Clarín. Un medio público es un medio donde se expresa una comunidad. Y debe expresar al conjunto de la comunidad.

¿No gubernamentalizar el medio público?
Exactamente. Nosotros, cuando teníamos canal 7, estaban los noticieros a los que iban todos y donde se daban todas las noticias. Pero no había programas políticos. Porque en la Argentina no había forma de hacer programas políticos en un medio público: porque si lo traía a usted, se convertía en un periodista del gobierno, y si traía a un opositor, era un tonto que le pagaba a alguien para que me insulte todos los días en mi pantalla. Entonces, en lo que concluimos fue en no sacar el debate político como programa y en poner todo el debate político en los noticieros. Y el resto es entretenimiento de calidad. No entrenamiento de show off. Entrenamiento de calidad y de realidad. Así fue cómo hicimos un montón de producciones televisivas que terminaron con ocho Martín Fierro. Yo me acuerdo cuando se desató el conflicto del campo, que fuimos con Néstor a hablar a Carta Abierta y se abrió ahí una discusión sobre si canal 7 no tenía que pasar 24 horas de noticias para competir con TN. Y yo les trataba de explicar que canal 7 llega a lugares recónditos de la Argentina y que no es justo pasarle a alguien que vive en el norte, en Formosa, en Jujuy, en Salta, 24 horas de noticias porteñas. Era un delirio hacer eso. Un disparate. Y que en verdad esa gente tenía el derecho, también, de buscar entretenimiento. Y que eso tenía que ser el contenido de la TV pública. Después nosotros hicimos Encuentro, que fue una experiencia bárbara.

Quizá el objetivo era no pisarle los espacios de audiencia al Grupo Clarín…
No, no. Ese no es mi problema. Porque si hay competencia, hay competencia. Lo que no puede haber es que haya una competencia de mentirita. Si hay competencia, hay competencia. Y yo voy a tratar de llevarme toda la audiencia que pueda para que la gente esté satisfecha con lo que ofrezco. No puedo hacer ni un canal de TV a medias -para no ofender a nadie- ni tengo que hacer el canal que más rinda. Porque además otra cosa que también me pasó en esos años es que el canal televisivo era un canal autosustentable. Se sustentaba con la publicidad privada. De cualquier modo, el tema medios es un tema que tenemos que revisar con cuidado. Pero no es un tema de perseguir a nadie. Tenemos que seguir dando el debate de hacer una mejor calidad periodística. Que es este el debate real. Levantar la calidad. Porque lo que nosotros hemos visto en estos años es cómo periodistas de investigación se convirtieron en pseudo-espías comprando basura y escribiendo en los medios, y siguiendo en la pantalla de televisión a la medianoche, para difamar gente. Lo hemos visto.

Siendo parte de tramas de extorsión paraestatal.

Claro. Lo hemos visto. Hemos visto cómo periodistas se juntan con fiscales y jueces para construir la destrucción de una persona. Lo hemos visto. Eso no puede seguir funcionando. Claramente no puede.

En la identidad del kirchnerismo, la relación no subordinada con los grupos de poder estuvo y sigue estando bastante presente. ¿Cómo sería esa relación en una posible nueva etapa encabezada con usted? ¿Habrá una suerte de desencanto?
La pregunta me llama la atención. Es como que yo digo “hay que parar la guerra” y me dicen “no, hay que seguirla”. No hay que seguir la guerra. Lo que hay que entender es que cada uno tiene un rol que cumplir y tiene que cumplirlo bien. Simplemente eso. No es que yo estoy tratando de ser condescendiente con Clarín. La verdad, lo que tiene que hacer Clarín es lo que tiene que hacer, y lo que le tenemos que pedir los consumidores es que sea lo mejor. A Clarín lo que le tenemos que pedir es que no tenga un periodista de investigación que pone en la tapa de un diario que Máximo (Kirchner) tiene 40 millones de dólares en el Exterior y que después descubramos que el periodista de investigación consumía información que le daba un payaso y delincuente de la talla de (Marcelo) D’Alessio. Eso es. Lo que nosotros no tenemos que hacer es seguir haciéndonos los distraídos mientras vemos que hay canales de televisión que lo pasan a (Leonardo) Fariña como un pro-hombre de la república y nos enteramos que es un hombre cuidadosamente educado para mentir en los juicios y perseguir gente. Este es un debate ético que tiene que darse el periodismo. Es un debate ético que debe darse el periodismo. Que no tiene que ver con que el Estado lo pueda resolver por vía de una norma. Porque no todo se resuelve normativamente. Lo que digo es, si yo volviera al gobierno, TelAm va a ser TelAm, canal 7 va a ser canal 7, Radio Nacional va a ser Radio Nacional con todas sus versiones y va a ser una radio que llegue a todo el país, informa y entretenga. Garantizaré toda la pluralidad que haya que garantizar, pero también quisiera que todo eso no lo pague el Estado. O sea que la programación sea tan buena que se pueda autofinanciar y sea autosustentable. Y que en todo caso que el sostenimiento del Estado sea el mínimo.
Foto: Diego Martínez
Fuente: Diario Tiempo Argentino

Una estrategia para instalar ESPN en el país

Marcelo Tinelli en los comienzos de “VideoMatch”

Primera escena. Es verano de 1990. La gente va vestida con remeras enormes y zapatillas aparatosas. Faltan pocos días para la primera edición de un programa perfil bajo de la medianoche. Un presentador y algunos comentaristas pasarán videos deportivos y dirán cosas al respecto. Hay un conductor elegido pero de pronto las negociaciones se complican y a pocos días del debut en Canal 11 falta la pieza clave. Constancio Vigil, Gustavo Yankelevich y Pepe Irusta se ponen a buscar desesperados, hasta que finalmente dan con él.

Última escena: año 2018, ese semi ignoto conductor de emergencia se despide de su público hasta el año que viene. Está al aire hace 29 temporadas y en abril del 2019 iniciará su ciclo número 30. Todo a su alrededor es una variante del éxito. Tanto, que hasta se habla de él como posible candidato a presidente. Los años pasaron, ya no se usan las mismas ropas que hace 30, no se hacen los mismos chistes, y a nadie en el territorio argentino se le ocurriría pensar en Marcelo Tinelli tan solo como un plan B. Pero esta es la historia del comienzo, no de la consagración. Volvamos con la cámara a 1990.

Pepe Irusta Cornet es el hombre (el joven de tan solo 29 años más bien), que trae el proyecto bajo el brazo. Es representante de Telesport en la Argentina y debe trazar un plan para instalar una señal de cable americana en el país. Acá nadie la conoce, se llama ESPN y quiere posicionarse entre los canales líderes de deportes. La estrategia es simple: un primer tiempo irán haciéndose conocidos en los canales de aire hasta que la gente lo conozca. Luego, ir al cable y confiar en que la gente pida por ESPN a su cable operador. “En el 84, mientras estaba de viaje, había visto un programa local deportivo en Detroit que salía los domingos a la noche. El formato era de un conductor en cámara y varios comentaristas en off. Además pasaban bloopers deportivos. Eso me quedó en la cabeza”, contó en su momento en una entrevista para el libro de los 20 años de VideoMatch. Primero le acercó su idea a Canal 9, pero Alejandro Romay lo rechazó (el mismo Alejandro Romay que años después citaría a Tinelli con varias chequeras en la mesa y le preguntaría cuánto quería para pasarse de canal). Siguió buscando canales y recaló en el 11. Hubo acuerdo. Fecha de estreno: primero de marzo, inamovible.

Pepe Irusta Cornet (Foto: Ideas del Sur)

Pepe Irusta Cornet (Foto: Ideas del Sur)

“Con NotiDormi, un tiempo antes, Raúl Portal había instalado eso de irse a dormir con una sonrisa, ése era el objetivo”, cuenta Irusta.

El conductor elegido se llama Gustavo Lutteral. Trabaja con Juan Alberto Badía, tiene pinta, le gusta el deporte, le interesa el programa. Hay un solo problema: trabaja en Canal 13, que no quiere largarlo. Empiezan las negociaciones y parece que sucede, pero sobre el final se da cuenta de que en parte competiría con su gran maestro, Badía, y eso no termina de cerrarle. Pasa el tiempo y en febrero de 1990, a menos de un mes del comienzo, su llegada se cae. Es entonces cuando los directivos del canal se desesperan.

Pequeña escena del futuro: VideoMatch es un éxito arrasador. Gustavo Lutteral continúa con su carrera pero para muchos pasará a ser el hombre que le dijo que no al suceso. Él descree de esa idea: “Muchos me dicen: ‘mirá lo que te perdiste’. Y yo digo que no, porque el éxito de VideoMatch fue exclusivamente por Marcelo”, cuenta en el libro. Y agrega: “Marcelo en la radio era memorable, con charlas tremendas con Badía, con doble sentido, graciosas, siempre fue muy entrador”.

Febrero de 1990 otra vez. Comienzan a buscar nombres: tiene que ser alguien que entienda de deportes, que tenga gracia para sostenerse solo frente a cámara, que maneje algo de inglés para presentar el material americano… La llave la encuentra Constancio Vigil, uno de los dueños de Telefe por ese entonces. Habla con Ernesto Cherquis Bialo, por entonces director de la revista El gráfico, y le pregunta por alguien. Cherquis hace su apuesta: “hay un pibe… Marcelo Tinelli”, le dice. Y se deja ver ahí mismo la verdadera maquinaria del destino.

Marcelo Tinelli en los comienzos de “VideoMatch” (Foto: Ideas del Sur)

Marcelo Tinelli en los comienzos de “VideoMatch” (Foto: Ideas del Sur)

“Me acuerdo de que la primera reunión la tuve en El Gráfico. Estaban Osvaldo Orcasitas, Cherquis. Me sentaron y me dijeron: ‘Vas a ser el conductor’. Lo que más me gustó es que iba a ser la cara del deporte en el canal, además de conducir. Si se transmitía la Davis, por ejemplo, ahí iba a estar yo. Esa cosa de ser la cara… Lo agarré por eso”, recuerda el mismo Marcelo.

¿De dónde venía Tinelli? De radio Rivadavia con Badía, como bien recuerda Lutteral, y de presentar el deporte en el noticiero de Canal 13. Pero no se dedicaba solo a eso. Ya por entonces trabajaba con Fabián Scoltore (al que luego haría famoso como el comercial del programa) y con Felipe McGough. Juntos tenían una compañía que no estaba funcionando, por lo cual Marcelo necesitaba dar un salto. “En la oficina habíamos quedado Marcelo, Fabián y yo. No teníamos un mango para nada. Estábamos en Florida 686 2B, el objetivo era llegar a pagar el alquiler de 800 dólares por mes. Mientras, Marcelo estaba en la parte deportiva del noticiero del 13”, cuenta en el libro McGough.

La oferta se la hizo Gustavo Yankelevich, que no había pensado en él pero lo conocía. Lo relata él mismo: “Con Badía era punto, lo cargaban y él sabía reírse de sí mismo. Además era relator de fútbol, podía transmitir el espíritu del programa. Hablé con él dos días antes de salir al aire. No le mentí. Le dije que se había caído Lutteral pero él era el elegido, aunque se tenía que decidir ya. ‘Yo voy, estoy decidido, renuncio ya mismo a canal 13’, me contestó, resuelto”.

Eso sucedió entre el 25 y el 27 de febrero. El programa comenzó, como habían planeado, el primer día de marzo. Lo acompañaban: el Teto Medina, Daniel Jacubovich, Osvaldo Principi, Rodolfo Civitarese y Marisa Caccia, la primera locutora del ciclo y con quien tuvo el primer diálogo cómico de toda la vida del programa.
“Los primero programas fueron un bochorno. Gustavo me decía que fuera para adelante, pero que además me acordara de que era un programa deportivo”, recuerda Tinelli.

Esos primero episodios representan la idea de Pepe Irusta pero nada tienen que ver con nuestro recuerdo. Se pueden ver algunas de esas emisiones en YouTube. Marcelo presenta imágenes deportivas que vienen de Estados Unidos (Fútbol 5 americano, concursos de fisicoculturismo, de skates), y habla encima, a medio camino entre el relato y la ironía. Acá, un ejemplo.

Justamente el origen del contenido hacía dudar a Pepe Irusta. “Al principio venía mucho material de afuera y con el inglés Marcelo estaba medio perdido. Mis amigos me decían: ‘no da’. Igual le tenía fe”, recuerda. De todos modos, duró poco como productor del programa. “Tenía que dedicar más tiempo a ESPN y di un paso al costado. Me acuerdo la frase de Yankelevich: ‘te vas a arrepentir toda la vida porque ésta es una oportunidad única'”, cuenta.

El camino de VideoMatch de todas formas era sinuoso. Hacía tres o cuatro puntos de rating. Y para peor, a los pocos meses comenzó el Mundial de Italia. Los números bajaron a 2. Dicho en criollo, no lo veía ni la madre. Marcelo se desalentó y fue a la oficina de Yankelevich a presentar la renuncia. ‘Es un fracaso, no soy lo que buscás, no te sirvo’. Yankelevich lo calmó, le dijo que era culpa del Mundial, que esperara e iba a ver que después levantaba un poco. Marcelo aceptó y así fue, al poco tiempo que terminó la competencia subieron a 4 puntos primero, a siete después. Empezaba a tener vida de vuelta y el conductor recuperó la fe. Pero todavía no había pasado lo fundamental, el hecho acaso fortuito -uno más- que terminó por dotar de alma al programa.

Una noche salieron a comer con el equipo. Uno le revoleó un pedazo de pan a otro, que respondió tirando más comida, arrancaron a tirarse soda con los sifones. Mientras, alguien filmaba con una camarita, como quien hoy registra con el celular una broma entre amigos. Al día siguiente lo pusieron al aire. Hicieron un punto de rating más que lo habitual, empezaron a recibir comentarios en la calle al respecto, y Marcelo se dio cuenta de que iba por ahí.

Marcelo Tinelli en los comienzos de “VideoMatch” (Foto: Ideas del Sur)

Marcelo Tinelli en los comienzos de “VideoMatch” (Foto: Ideas del Sur)

Empezaron a hacer más producciones propias. Con la partida de Irusta ya no contaban con el material de video de ESPN, entonces debían generar lo propio, además de los VHS con grabaciones que aportaron los miembros del programa. También compraron un paquete de videos de bloopers. Y ahí sí, con eso el programa terminó de prender. El VideoMatch que terminó en 1990 no fue el mismo que el ShowMatch del 2018, pero tampoco el mismo que el de marzo de ese primer año.

VideoMatch es el éxito que nunca esperé”, dice Marcelo en el prólogo de aquel fabuloso libro homenaje. Continúa: “Es la casualidad en su más pura esencia, la rabona más increíble del destino, junto a un trabajo riguroso, exigente, profesional, espontáneo y absolutamente libre”. Pudo haberse llamado de cualquier forma, ir a cualquier horario. Las cartas estaban marcadas desde antes: de un modo y otro, Marcelo Tinelli iba a ser 30 años después el hombre más importante de la televisión argentina.

Las radios comunitarias van a tener su licencia definitiva

La revolución tecnológica es de tal magnitud que ya está cambiando el paradigma de consumo audiovisual. Más aún, es la “verdadera amenaza” para la pluralidad de voces y el sostenimiento de los medios analógicos.

Al menos, así piensa la titular del Ente Nacional de Comunicaciones (ENaCom), Silvana Giudici, para quien hace falta un debate “sincero” y “sensibilizar” a la política.

En diálogo con iProUP, la funcionaria argumentó que “si bien la revolución tecnológica permite que todos los ciudadanos se expresen y generen un ejercicio directo de libertad de expresión, las amenazas son muy ciertas en el uso del espectro y la distribución analógica”.

El análisis de Giudici se sostiene en que “la gente cambió los hábitos de consumo” y pasó de los medios tradicionales a contenidos en Internet y plataformas específicas.

Pero para estar en sintonía con esa demanda, la Argentina debe hacer frente a una serie de temas en los que registra cierto atraso, no sólo con respecto al resto del mundo sino también de la región.

Por un lado, el acceso a Internet, tanto móvil como fijo, es todavía escaso en algunas ciudades del país, especialmente en aquellas más alejadas de la Capital Federal.

Por otro, la regulación no está a tono con las últimas innovaciones en materia de telecomunicaciones que permiten ofrecer servicios “paquetizados”.

Estas son algunas de las asignaturas pendientes para promover el mercado “telco” que el ENaCom se ha fijado resolver durante este año.

Más cobertura
“Queremos en 2019 llegar al 93% de la población con cobertura de con 4G”, asegura Giudice a iProUP, tras señalar que la cifra se ubicó en 58% en diciembre, según el cumplimiento de la expansión establecida por los pliegos de licitación más la aceleración para ciudades turísticas.

En este sentido, el ENaCom cuenta con un sistema de monitoreo en tiempo real para observar la habilitación de nuevas zonas de cobertura con la cuarta generación de comunicaciones móviles.

Respecto de la tecnología 5G, que ya están probando las diferentes operadoras, la funcionaria señaló que “se está discutiendo sobre qué bandas se utilizará” en la Argentina.

“El mercado regional no está muy apurado por la asignación, porque es todavía muy incipiente. No se sabe bien qué tecnología se usará ni cuánto costará implementará”, completó.

Además, aseguró que el organismo está analizando diferentes variables y subrayó: “Estamos tratando de tener lo más avanzado para ponernos a la par de lo que se necesita, porque el avance es impresionante” en materia de tecnología.

Por otro lado, la funcionaria se marcó otro objetivo: “El desafío para 2019 será la última milla”. Con este término se denomina al tramo final de la infraestructura de telecomunicaciones que llega al hogar del usuario.

Esta cuestión es sencilla en ciudades y pueblos en los que hay operadores grandes o pequeñas y medianas empresas que ofrecen Internet y conectan a sus clientes al nodo de fibra óptica. Pero no ocurre lo mismo en todo el territorio nacional.

La funcionaria aseguró que el organismo que dirige promueve que la última milla se cubra en todo el país “a través del fomento a las Pymes, las redes comunitarias y otros ensayos”.

“No descartamos proyectos experimentales entre el ENaCom, el Servicio Universal y ARSAT para poder llegar con Internet a los hogares. Estamos viendo con qué combinación de tecnologías podemos hacerlo”, subrayó.

El fondo de Servicio Universal ronda los $4.000 millones y se nutre del aporte de todas las empresas de comunicaciones que operan en la Argentina.

En este sentido, Giudici aclaró que “no alcanzan los fondos para que ARSAT se convierta en un operador”, dado que el rol de la compañía hasta ahora pasa por ser un proveedor mayorista que despliega infraestructura de comunicaciones en todo el país.

No obstante, indicó que para aquellas localidades o zonas en las que no hay ningún operador de Internet “estamos analizando tecnología experimental para ver si podemos llevar Internet inalámbrica”.

Crisis de los medios
Los medios de comunicación “tradicionales” están en crisis: mientras algunos se encuentran en etapa de ajuste, otros están cerrando. Algunos ejemplos son las radios América, Rivadavia y El Mundo, entre otras frecuencias de histórica trayectoria.

En este sentido, Giudici afirmó que al sector audiovisual lo afecta “no sólo la falta de permisos y de espacio en el espectro, sino que cambió el funcionamiento de las radios analógicas”.

“La gran amenaza es el cambio de paradigma de consumo. Tenemos que ser todos muy amplios a la hora de debatir y buscar soluciones de largo plazo”, remarcó.

“La ley es uno de esos momentos”, afirmó en referencia a la discusión prometida y nunca realizada de una legislación marco para la industria de telecomunicaciones y radiodifusión, proyecto en el cual la funcionaria trabajó durante los dos primeros años del gobierno de Mauricio Macri.

“Este debate permitirá discutir seriamente cómo, en un momento de transición tecnológica, se permite el ingreso de lo nuevo y se otorga a los argentinos las mismas ventajas de la tecnología que tienen todos los ciudadanos del mundo, preservando los bienes culturales”, completó.

Giudici abrió así una vieja grieta entre los reguladores que consideran necesario que la normativa se adelante a la tecnología y quienes prefieren generar reglas de amplio alcance sin adentrarse en la especificaciones técnicas para no quedar atrasados respecto de las innovaciones.

“Como exlegisladora me gustaría promover un debate profundo y serio en el Congreso, cosa que no pasó en 2009”, cuando se aprobó la denominada “Ley Audiovisual”.

Entonces, la oposición cuestionaba que la norma no contemplaba “la convergencia (entre radiodifusión e Internet), el cuádruple play (un mismo prestador de los servicios de telefonía fija y móvil, internet fija y móvil y televisión) y la aparición de las nuevas tecnologías”.

“Imaginate lo que pasó en estos nueve años”, disparó la funcionaria en referencia a las innovaciones que no tienen aún un marco legal completo.

En este punto, remarcó que “el cambio es tal que la discusión de la ley tiene que ser mucho más profunda, porque son aspectos técnicos para los cuales muchas veces no hay eco en los sectores políticos para discutir de manera desapasionada”.

A falta de una norma marco, el Ejecutivo propuso este año un proyecto conocido como “Ley Corta”, con las siguientes características:

  • Extendía hasta 2020 la fecha de la competencia total entre telefónicas y cableras.
  • Promovía la licitación de espectro radioeléctrico para 4G.
  • Habilitaba a las telefónicas a dar servicios de radiodifusión vía conexiones satelitales.


La iniciativa logró la media sanción del Senado, pero no pudo avanzar en Diputados.

“Retomaremos el debate en marzo”, anticipó Giudici, de acuerdo a lo dialogado con los presidentes de las comisiones del área en el Senado, Alfredo Luenzo, y Diputados, Juan Brugge.

Según la funcionaria, este debate “es una gran oportunidad para incorporar algunas cuestiones, como por ejemplo la producción de contenido nacional”.

“Es importante sensibilizar a todos los sectores políticos sobre la importancia de proteger nuestra industria audiovisual, en un momento en el que la radiodifusión AM y FM, la TV y la producción de contenidos están en un cambio muy importante”, subrayó.

Al no haberse aprobado la “Ley Corta”, la Jefatura de Gabinete prorrogó por un año la presentación del proyecto de ley marco. Es decir, se postergará 90 días a contar desde la “sanción definitiva” (de la “Ley Corta”), según consta en la resolución 131 del 20 diciembre.

“Nosotros tenemos la sanción de la ley en debate. No vamos a dar ninguna definición en el cronograma. Los operadores saben que el proyecto está en discusión”, señaló Giudici a iProUP.

Técnicamente, bajo las normas vigentes, la única que está hoy en condiciones de ofrecer servicios de cuádruple play es Telecom, que fusionó a Cablevisión. “Pero no pueden paquetizar”, aclaró la funcionaria.

Nuevas licencias
Tanto las radios como la televisión, en sus versiones analógicas y digitales, compiten en el mundo con las comunicaciones de datos por las frecuencias del espectro radioeléctrico.

El ordenamiento de este recurso es uno de los desafíos constantes que tiene a su cargo el organismo regulador.

“Hay que hacer un gran acuerdo. Vamos a convocar a todos los sectores para pensar cómo terminamos de regularizar el espectro”, adelantó a iProUP la titular del ENaCom.

Desde su creación, el organismo liberó “más de 600 licencias de radio AM y FM y de televisión digital”.

“La pluralidad fue la característica principal en el otorgamiento de estas licencias. Abordamos desde lo puntual a lo general, por eso cerramos 2018 con un balance positivo”, aseguró.

Entre las “acciones positivas” encaradas por la gestión, se destaca la convocatoria a unas 400 emisoras que tienen permisos precarios y provisorios, “algo que nadie hizo en 30 años” según la funcionaria.

“Junto a ellas, que se presentaron para regularizar su situación, hay un conjunto de emisoras conocidas que pertenecen al esquema comunitario y van a tener su licencia definitiva” al término de un proceso que aún no terminó.

Otra “acción positiva” del ENaCom fueron los concursos para licencias FM en seis provincias: Jujuy, Corrientes, Tierra del Fuego, Mendoza, Tucumán y Catamarca. En todos casos, no hay saturación del espectro.

Una zona conflictiva en este sentido es el área metropolitana, por lo que “en 2019 vamos a hacer un trabajo de regularización”, adelantó Giudici.

Esta tarea de identificación, registro y normalización de las emisoras son acciones que “hace 30 años podía llevar 30 años ejecutarlas”, pero con la dinámica innovadora de las comunicaciones “ahora no” se puede demorar, concluyó la funcionaria.

Por: Andrea Delfino

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Fuente: iProUP 

Taboola, un nuevo periodismo emergente inspirado en redes sociales

Por: Amaya Quincoces RiescoFrente a firmas como Facebook o Apple, un nuevo periodismo emergente usará inteligencia artificial y un modelo de publicación muy visual, con formatos de redes sociales de éxito para ganar adeptos, dice en una entrevista con EFE Adam Singolda, fundador de la plataforma Taboola, con 1.400 millones de usuarios.

La destreza de redes sociales que relatan historias con imágenes y vídeos actualizados automáticamente y con nuevos formatos muy visuales integrados de forma natural o nativa con el texto ganan cada vez más seguidores, según el consejero delegado de esta plataforma, que recomienda 450 mil millones de contenidos al mes para ayudar a descubrir noticias y generar beneficios a medios y marcas al aumentar el tráfico de usuarios en sus páginas.

Con una facturación prevista para este año de más de mil millones de dólares, el responsable de esta plataforma publicitaria, entre cuyos clientes figuran algunos de los mayores grupos de comunicación del mundo, explica que, en el actual entorno móvil de comunicación, la inteligencia artificial está contribuyendo a expandir un nuevo modelo estético en las redes sociales con mayor capacidad de fidelizar a sus seguidores.

Con planes para 2019 de expandirse aún más, el directivo de esta empresa que tiene acuerdos con algunas de las principales marcas de telefonía móvil destaca el éxito del modelo de publicación a partir de contenidos muy visuales y actualizados con galerías de imágenes y vídeos de plataformas tipo Instagram o Facebook.

Sin entrar a valorar contenidos, Singolda explica que se están adoptando modelos de publicación muy estéticos e innovadores en varias redes sociales de éxito en China, un país con más de 700 millones de usuarios frecuentes de este tipo de plataformas.

Una de las más populares es WeChat (creado por Tencent), un servicio de mensajería que recuerda a WhatsApp aunque con muchas más funciones; por su parte, TikTok, una plataforma para compartir vídeos cortos, conocida también como Douyin en China, llega ya a más de 100 mil usuarios con sus “anuncios sociales”, tal como destaca en su último informe de predicciones para medios la consultora Kantar.

La revolución tecnológica que supondrá el uso generalizado de la inteligencia artificial y el aprendizaje “automático” en la publicación de contenidos en internet junto a la implantación del 5G traerá “novedades importantes”, asegura el directivo de Taboola.

De hecho, plataformas como YouTube surgieron precisamente “cuando las infraestructuras de internet se hicieron lo suficientemente rápidas para permitir la transmisión de contenidos en directo o por ‘streaming’”, recuerda el experto.

Añade que Taboola es puntera porque ofrece al usuario contenidos que le pueden interesar incluso cuando ni siquiera sabe que existen, mediante recomendaciones vinculadas a las noticias que lee y no a sus búsquedas en internet como hace Google por ejemplo, precisa Singolda.

En un horizonte de dos a cinco años, cree “que la inteligencia artificial y el aprendizaje automático ofrecerán diseños mucho más relevantes para el usuario, de modo que la página web de una empresa o un medio adaptará automáticamente su diseño y sus formatos a lo que le guste o no a la persona que tiene justo delante”.

Con la generalización de nuevas infraestructuras tecnológicas algunas aún en fase incipiente, “el vídeo será aún mejor, más rápido y permitirá mejores experiencias de usuario”, y las tecnologías de realidad aumentada y realidad virtual “serán más reales” y surgirán nuevos formatos, insiste el fundador de Taboola.

En su opinión, otro reto del periodismo digital será “mejorar sus relaciones” con el lector para reducir el desarraigo actual: “Ahora el medio no sabe nada de quién llega a una web. La persona viene y se va. A veces aterriza tras una búsqueda desde redes sociales, incluso directamente desde la página del medio”.

En los próximos años, el periodismo se implicará mucho más para ofrecer “valor” de inmediato. “No hay espacio ya para estrategias que induzcan a pensar que el lector volverá más tarde”; hay que darle rápido lo que quiere, concluye el experto.
Fuente: Agencia EFE

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Cuarto procesamiento para el empresario de medios K

El juez Galván Greenway consideró que aunque no figura en el directorio de la revista Veintitrés y el diario El Argentino, el empresario “tomaba las decisiones” en esas empresas.

El ex empresario de medios K Sergio Szpolskisumó dos nuevos procesamientos y embargos por $ 5,35 millones. En la última acción de 2018, el juez en lo Penal Económico Juan Galván Greenway lo procesó por evasión de aportes laborales en sus empresas que editaban la revista Veintitrés y el diario gratuito El Argentino.

Estos son los primeros procesamientos contra Szpolski por su manejo de los medios de comunicación del disuelto Grupo Veintitrés. Es que antes el juez Galván Greenway lo había procesado y embargado por otros $ 8,1 millones, pero fue por “retención indebida de aportes de la seguridad social” en la imprenta Poligráfica del Plata y la empresa Milione (asesoramiento de medios).

De hecho, en las causas por evasión de aportes en el diario Tiempo Argentino (Comunidad Virtual) y la revista 7Días (Manfla), el juez le había dictado “falta de mérito”, porque no pudo probar la relación entre Szpolski y sus medios de comunicación.

Fuentes judiciales informaron a Clarín que Galván Greenway resolvió que el procesamiento del ex empresario de medios K sea, por ahora, “sin prisión efectiva”, pero con un embargo de $ 350.000, por la empresa Orleix, que editaba El Argentino fuera de la ciudad de Buenos Aires; y otro embargo de $ 5 millones por Manucorp, la empresa que era la dueña de la revista Veintitrés y que luego fue vendida al Grupo Crónica. Con estas maniobras perjudicó a decenas de periodistas y otros de sus empleados a los que no les hizo los aportes jubilatorios.

Estas son cuatro de las 18 causas judiciales en que se dividió la denuncia original contra el disuelto Grupo Veintitrés, que realizó el ex titular de la AFIP, Alberto Abad, en julio de 2016, y las continúa impulsando el actual titular Leandro Cuccioli.

El organismo reclama $ 163 millones, que habría evadido Szpolski en aportes de la seguridad social de más de 800 empleados, cuando estaba a cargo del Grupo Veintitrés (Tiempo Argentino, CN23, El Argentino, revista Veintitrés y Poligráfica del Plata, entre otros). Pero hasta ahora la Justicia lo embargó en $ 13,45 millones.

En su declaración ante la Justicia, Szpolski sostuvo que todas las deudas impositivas y previsionales, cuando estaba a cargo del Grupo Veintitrés, fueron “canjeadas por publicidad oficial”, en base a decretos presidenciales de Cristina Fernández de Kirchner.

Szpolski deslindó responsabilidades en cuanto a su implementación, ya que aseguró que esos canjes estaban en manos del área contable y administrativa de cada una de esas empresas, en las cuales Szpolski dijo que “no tenía participación”.

Según fuentes con acceso a la causa judicial, esa fue la parte más endeble de su defensa, ya que Szpolski tomaba “todas las decisiones” en su grupo de medios, “más allá de que había puesto a testaferros como supuestos responsables de cada una de sus empresas”, dijeron fuentes oficiales.

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La evasión de aportes, que perjudicó a gran parte de los empleados del ya disuelto grupo de medios ultra K, tuvo dos metodologías: por un lado, las empresas presentaban la declaración jurada de sus empleados en relación de dependencia y retenían los aportes previsionales, pero luego no los depositaban. La segunda variante era que las sumas eran “ingresadas y/o regularizadas en un plan de facilidades de pago superado el plazo legal para ello”, según figuran en la denuncia de la AFIP.

Pese a ello, la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS) le destinaba a sus medios de comunicación cientos de millones de pesos en publicidad oficial. Por ejemplo, sólo durante el año 2015, la ANSeS le puso avisos por 105 millones de pesos a los diarios Tiempo Argentino y El Argentino, Radio América, FM Rock & Pop y cadena de noticias CN23, entre otros medios del Grupo Veintitrés; mientras que la Secretaría de Comunicación Pública le adjudicó otros 307 millones en publicidad oficial, convirtiéndose en el grupo que más publicidad oficial recibió en 2015, año en que Szpolski fue candidato a intendente de Tigre por el Frente para la Victoria.

Szpolski, candidato a intendente K de Tigre por el Frente para la Victoria, en las elecciones de 2015. En recorrida de campaña, con Aníbal Fernández y Martín Sabbatella.

Szpolski, candidato a intendente K de Tigre por el Frente para la Victoria, en las elecciones de 2015. En recorrida de campaña, con Aníbal Fernández y Martín Sabbatella.

Además de a Szpolski, el juez en lo Penal Económico también procesó a Roberto Flores por su participación en Manucorp (Veintitrés) y a José Alberto Angerossa por Orleix (El Argentino).

Roberto Flores es uno de los directivos que están más comprometidos en la evasión impositiva, ya que era una de las principales personas que firmaba los cheques de varias empresas del Grupo Veintitrés. Flores llegó a acumular con su firma 307 cheques impagos, en noviembre de 2014, por $ 10.319.000.

El juez Galván Greenway ya había procesado a Flores y Angerossa, junto a otras cinco personas que figuran en los directorios de empresas del Grupo Veintitrés: Juan Domínguez, Marcelo Orlandini, Ignacio Alejandro Conde, María Isabel Miralles y Facundo Romano, por su participación en la evasión impositiva de Comunidad Virtual (diario Tiempo Argentino), imprenta Poligráfica del Plata, Soluciones Logísticas (canal CN23), Orleix (El Argentino), Milke (revistas Newsweek, Forbes, Lonely Planet y Gallery) y Manfla (revista 7Días).

Desde abril de 2012, ya se alertaba que las empresas de Szpolski estaban a nombre de parientes y empleados, como su chofer y su secretaria Patricia Prinos, para evadir futuras responsabilidades penales. Por ejemplo, ya en ese entonces se informaba que el presidente del semanario Miradas al Sur era Ricardo Pace, el chofer de Szpolski que cobraba $ 4.500 en febrero de 2010, pese a que figuraba en los papeles como creador y presidente de Perio Mundo (Miradas al Sur), director suplente de Balkbrug (El Argentino) y presidente de Soluciones Logísticas (CN23). La secretaria de Szpolski, Patricia Prinos, también era directora en varias sociedades.

Fuente:Clarin