Diego Guebel: “En Argentina la ficción ahora depende de las plataformas de streaming”

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Diego Guebel es uno de los principales productores de TV del país. En esta entrevista con El Cronista ofrece su visión de la industria local en el contexto del coronavirus y la cuarentena, que afectó a gran parte del sector

Por: Pablo Hecker

Diego Guebel, además de ser el presidente de Capit (Cámara Argentina de Productoras Independientes de Televisión), es un productor de televisión con más de 25 años de experiencia, fundador de Cuatro Cabezas (CQC, El Rayo, Punto DOC, Algo Habrán Hecho) y después CEO de Eyeworks 4K para Argentina, España, Brasil, Portugal y Chile. En 2014, Warner Bros adquiere el grupo y Guebel continuó a cargo de Sudamérica y sur de Europa para Warner Bros International Television Production. Entre 2012 y 2017, se desempeñó como VP de televisión abierta y pay TV del grupo Bandeirantes, en Brasil.En 2018 asume como presidente de Boxfish, productora con sede en Madrid, Buenos Aires y en San Pablo. En la actualidad, Boxfish tiene en el aire “El Gran Premio de la Cocina”, el primer reality culinario en tiempo real de la Argentina en el que compiten 16 cocineros amateurs por un premio de $ 400 mil. Si bien desde que comenzó en 2018 siempre mantuvo una estabilidad en cuanto al rating, hoy, en su octava temporada, se convirtió en el ciclo más visto de la tarde de El Trece.

¿Cuál es la situación de las productoras argentinas?
Habría que ponerlo en varios planos. Porque por un lado tenés la gran complicación de todas las productoras que trabajan vinculadas con el deporte, que obviamente están totalmente paradas, suponiendo que más allá que sean espectáculos sin público, en algún momento van a empezar. Después por otro lado tenés los que están trabajando en ficción, con la misma complicación solo que la salida es diferente, porque por ahora por más que haya protocolo para volver no hay libros pensado para trabajar con el distanciamiento. Hay algunas excepciones, algunas ideas que se podrían poner en práctica con producciones de alto presupuesto, donde hasta se podría pensar en “cuarentenear” a todo el equipo y arrancar hasta terminar de grabar, pero es medio “radical” la idea. Pero esto no sería antes de septiembre u octubre y apostando a tener un panorama más parecido al de Europa con caída vertical de casos para que se pueda arrancar.

Y después está lo que es “entretenimiento” que algunas cosas se pueden hacer, es decir “entretenimiento light” y periodismo, en la medida que se pueda trabajar con el protocolo. Nosotros hicimos un protocolo junto con el SAT (Sindicato Argentino de Televisión) como para tener un esquema que nos contenga.

¿Y la situación económica?
Recontra complicada. Está el que no está laburando, el que produce pero solo hace plata con los PNTs, y así. La situación es bastante compleja y no tendría por qué ser diferente al resto de las actividades

¿Qué ocurre que no hay más programas de ficción?
La ficción ya estaba mal antes de la pandemia, donde Argentina pasó de ser un país que generaba gran cantidad de ficción de tipo novela con múltiples estrenos al año, a no generar nada. Algo se hizo mal porque en Chile hay, en Colombia hay, en México hay, en Brasil hay, así que algo no habremos hecho bien, entre todos digo, es extraño haber llegado a este punto.

¿Y que podría haber pasado?
A mi particularmente me cuesta un poco, primero porque mi expertise es más de entretenimiento, y cuando hice ficción hice unitarios o participamos de algunas películas. Es un know how muy específico el de la novela. Pero bueno supongo que entramos en un esquema en que lo que se hace tiene un costo que no pueden pagar los canales, que son el motor de las telenovelas. Además hay pocos guionistas de unitarios porque justamente se hace poco. España mantuvo tres unitarios por semana al aire en los últimos 25 años y por eso tiene 30 o 40 guionistas capacitados. Acá capacidad hay. Yo creo que el Estado podría ofrecer algún tipo de estímulo…

¿Y que van a hacer tantos actores? que además participan en ciclos donde hay besos, y no va a haber más besos…
No lo sé la verdad, pero más tarde o más temprano se va a solucionar. Pero que se solucione eso no significa que solucionás la novela. Si la novela no se está pudiendo hacer será por otros motivos, pero para Argentina todo depende de la capacidad de las plataformas de streaming para hacer unitarios. Lo mismo que los que antes eran cable y ahora pasan a ser plataformas, como HBO Max, que va a resumir todo el grupo Time Warner, así como Disney va a llegar con Disney+ con los contenidos que eran de Fox. La gente va a seguir consumiendo, porque no es que se está consumiendo menos contenido, se está consumiendo más, y esos grupos son los que tienen capacidad para hacer ficción de un nivel más alto, más lo que se pueda articular en conjunto con el Gobierno como estímulo. Cada país decide un poco lo que quiere hacer: Colombia estimula bastante, Brasil también, cada país busca su manera de fomentar.

¿Las productoras locales están trabajando para afuera?
Las productoras están produciendo para Netflix, para Amazon. Estamos todos en contacto con ellos. Después hay otros esquemas, como fue la serie El Presidente que es una coproducción en la que participaron Kapow de Argentina, Fábula de Chile, la francesa Gaumont como la que asoció a todos y la inglesa Fremantle en un producto que terminó en Amazon Prime Video. Siempre va a haber ese tipo de trabajos.

¿A los canales locales le sale más barato comprar afuera que producir acá?
La ecuación no cambia tanto. Todos miran y buscan como tener la mejor pantalla posible. Porque por ejemplo quien opera Viacom acá es la gente que opera Telefe, que trabaja igual en un lado que en el otro. El tema es así: nosotros crecimos como productores independientes muchísimo porque nuestro producto era mejor que el que estaba. Entonces vos decís ¿una novela argentina cuesta más?, puede ser, pero si funciona más y tracciona más, y la gente la mira más, bueno… por eso las habrán programado.

Nosotros ya vivimos una televisión donde se pasaban series americanas en el prime time. Estoy hablando de los 70. Tenías Swat, Kojak, Baretta, El agente de Cipol, El santo, Dos tipos audaces, etc, eso era nuestro prime time y la novela se pasaba a la tarde. Y todo eso se fue suplantando con producción local. ¿Costaba más caro? y sí, siempre costó un poco más caro una programación local que una lata, pero a lo mejor el que se quedaba con la lata perdía…. Hay que repensarse. Lo que pasa es que estamos justo en un momento de transición de que lugar ocupa la TV de aire en la vida de las personas. Pero cuando vos mirás en distintos lugares… Europa defendió su TV de aire y no le va mal, de hecho parte del contenido que vos ves por las plataformas de streaming acá es producto de la TV de aire de Europa. La Casa de Papel salía por Antena 3, Vis a Vis también, Merlí viene de una TV autonómica de España, ni siquiera un canal nacional. Es un tema de opciones de qué es lo que se pone en el aire, pero no estoy convencido de que sea mejor poner todas latas porque sale más barato y la gente lo ve lo mismo. Depende de lo que programes.

Vos estás vinculado con España y con Brasil…
Nosotros abrimos también la productora en España y en Brasil, donde recién estamos empezando. Y para nosotros es interesante porque conocemos los mercados y vamos viendo qué pasa en cada lado y nos permite estar más alerta, viendo otras cosas. A veces cuando estás encerrado en tu mercado no ves las posibilidades.

¿Y allá que está pasando con la pandemia?
En Brasil todo lo que es ficción paró y todavía no están para retomar. Lo que es entretenimiento light había parado pero lo empezaron a retomar. Y en España ya retomaron e inclusive están empezando a tener público dentro los estudios. Allá cuando todo esto empezó las autoridades dijeron “traten de mantener todos los programas que se puedan al aire porque sino la gente en la casa se le prende fuego la cabeza”, y por eso es razonable tratar de que las grillas mantengan una cierta frescura para acompañar un poco a la gente.

¿Y a vos que te gusta ver?
Soy medio ecléctico. Miro de todo. Lo que único que no miro y nunca miré son novelas. Me gustan los periodísticos. Obviamente nunca miro los programas que hago.

Ahora, es interesante como cambiaron los tiempos: si hace 20 años atrás alguien te decía que se pasó siete horas un sábado mirando televisión lo mandabas a internar. Hoy la gente te dice con orgullo “El sábado me clavé seis horas de tal serie” y te dicen “Ah que bien!”
Foto: Carolina Camps
Fuente: Diario El Cronista

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